"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

viernes, 20 de mayo de 2011

Acerca del ataque contra la comisaría de Exarcheia (Atenas) el 14 de Mayo y un poco de autocrítica

El pasado sábado, durante el mediodía, un grupo de 40 encapuchadxs (según la prensa burguesa griega) atacó por sorpresa una comisaría en el barrio ateniense de Exarcheia, (una zona conocida por su tradición anarquista y los frecuentes enfrentamientos con la policía en sus calles) en respuesta a los tristes hechos del pasado 11 de Mayo cuando la policía reprimió violentamente una marcha contra el racismo, convocada después de que un inmigrante fuese apuñalado por un grupo de neonazis, afines al partido de extrema derecha "Amanecer dorado". Este ataque, lejos de querer hacer daño a inocentes, buscaba precisamente lo contrario. Castigar de manera contundente y tangible a lxs responsables de toda esta injusticia, a un poder que se llena la boca con populismo barato y con discursitos de democracia mientras impulsa y legitima el racismo, la envidia, el chovinismo y el canibalismo social. El objetivo era enviarles una vez más el mensaje de que ni sus políticas del miedo ni la totalitaria y violenta intromisión del poder en las vidas de los y las compañerxs anarquistas y antiautoritarixs griegxs lograrán jamás detener sus sueños de libertad.

Para dicho ataque se avanzó por las calles Trapezoudiou y Mavromihali donde ya fueron incendiadas tres motos particulares de agentes de policía, tras comprobar gracias a la vigilancia de varios grupos que ojeaban las calles aledañas que ningún/a vecinx de la zona sufriría perjuicio alguno.

Después, una vez frente a la comisaría, se incendió un barril con gasolina previamente colocado a escasos metros de la puerta. El objetivo de dicho barril no era otro que el de cortar la salida a la policía pero de ningún modo buscaba causar daño alguno a las posibles personas inocentes que pudiesen encontrarse dentro de la comisaría resolviendo una gestión o haciendo lo que tuviesen que hacer y al contrario de lo que se dijo en la prensa burguesa griega, este no fue introducido en el interior de la comisaría, precisamente para evitar ese daño innecesario.

Luego, se destruyeron todos los vehículos estacionados en la zona de aparcamiento reservada para la propia policía, sabiendo que no destruirían ningún vehículo de personas terceras dado que las mismas normas de la comisaría prohíben a personas ajenas a la misma dejar su coche o su moto en esas plazas.

La tragedia comenzó cuando en la calle Trikoupi, uno de los grupos destinados a la vigilancia atacó con cócteles molotov una moto en la que iban dos maderos con ropa de civil (secretas vamos). Se volcó su moto y ellos fueron repelidos con más cócteles. La moto, quedó abandonada en una posición cercana al mercado de Kallidromiou, a pocos metros. Los polis, que huyeron empuñando sus pistolas por el medio del mercado para mezclarse con la gente (buenos escudos humanos lxs civiles ¿eh?) se perdieron de vista y el problema de verdad fue cuando el depósito de combustible de la moto incendiada explotó, afectando a algunos puestos del cercano mercado y causando quemaduras de diversa consideración a tres personas inocentes que allí se encontraban.

Se trata de un hombre de 47 años que habría sufrido las quemaduras más graves, de un 33%. También una mujer de 55 años cuyas quemaduras serían de un 16% mientas que el último, sería otro varón de 46 años que también fue afectado por las llamaradas, aunque de menor consideración que lxs dos anteriores.

Como era de esperar, la reacción tanto del poder como de las estructuras autoproclamadas revolucionarias pero cuyo funcionamiento termina cayendo en el espectáculo, la falsa heterodoxia con respecto al orden social imperante y la participación (voluntaria o inconsciente) en el pastel demócrata, no se hicieron de rogar y no tardaron en aparecer diversas críticas que, con toda la razón del mundo, sea dicho de paso, condenaron el ataque. No obstante, se cayó en la falacia y la tergiversación de los hechos, en el canibalismo social entre supuestxs compañerxs y en una serie de errores que me gustaría describir también, sin perder de ningún modo mi desacuerdo con lo sucedido con lxs vecinxs injuriadxs.

Veamos. Primero, el partido comunista que, al parecer, ha calificado a lxs responsables de "provocadorxs". ¿Provocadorxs de qué exactamente?, ¿de un conflicto generalizado e irreversible con este sistema, su lógica, sus defensorxs y sus falsxs críticxs?, sí, sí, por supuesto que sí y no tienen nada por lo que disculparse. De hecho, sois vosotrxs, lxs supuestxs revolucionarixs que recogéis la antorcha del Marxismo-Leninismo, lxs únicxs que deberíais avergonzaros de vuestra colaboración con el orden al condenar estos hechos sabiendo que lo sucedido con lxs tres inocentes fue un accidente.

Seguiré con dos agrupaciones del mismo ámbito antiautoritario (la organización anarcosindicalista del periódico Rosinante y el grupo Reunión de lxs anarquistas) que escribieron entre otras cosas que lxs que hicieron ésto no podían ser anarquistas. A pesar de todo, reitero que fue un accidente y que en ningún momento esas personas lamentablemente heridas eran el objetivo. El objetivo era la policía, sus vehículos e infraestructura, su miedo y su paz social y con creces fueron alcanzados de lleno. No obstante, el precio fue deshonroso y vergonzoso pero lo repito de nuevo, fue sin querer por lo que esta crítica desde mi punto de vista está fuera de lugar y más si tenemos en cuenta que vosotrxs también sois anarquistas y sabéis perfectamente que no fue a propósito. (Si alguien entiende el idioma, puede leer el comunicado original en griego en Indymedia Atenas, aquí).

Por último, referirme a las ya típicas declaraciones del ministerio de protección ciudadana y de la prensa burguesa griega que como buitres abalanzándose sobre la carroña todavía sangrante, aprovecharon esta situación para lanzar una nueva ofensiva mediática contra el ámbito anarquista y antiautoritario en general refiriéndose a lxs compañerxs y a todxs nosotrxs (de Grecia y del mundo) como "anarquistas asesinxs", y afirmando que "no nos importa que mueran ciudadanxs inocentes con tal de subvertir el orden impuesto bla bla bla bla bla"

Esto es mentira. Los y las anarquistas que entendemos la teoría y la práctica insurreccionalistas rechazamos total y enérgicamente la lógica de "daños colaterales" como justificación para nuestras meteduras de pata. Desde siempre, el daño a personas ajenas a las instituciones del Estado o del poder fáctico (políticxs, banquerxs, grandes empresarixs...) así como de sus diversos mecanismos represivos y de control (jueces y juezas, fiscales, policía, carcelerxs y funcionarixs de prisión...) es algo que se ha intentado evitar a toda costa y de hecho, si realizásemos ahora un análisis crítico de las acciones insurreccionales ya no en Grecia, sino a nivel global del pasado año 2010, dudo que encontrásemos a muchxs heridxs más y por supuesto, estoy seguro de que no encontraríamos a ningún/a muertx. Ver por ejemplo en Chile cuando tras el ataque al residencial La Reina y la amenaza de colocar una bomba en un colegio y explosionarla durante el horario lectivo, varixs compañerxs se pronunciaron totalmente en contra y condenaron el hecho, llegando incluso a atribuírselo a la policía en un intento por desvirtuar al movimiento anarquista con acciones falsas y dudosas. Yo mismo elaboré una crítica de aquel hecho (que podéis leer aquí).

Nada justifica el daño a un/a inocente y de hecho, lxs propixs compas griegxs responsables del ataque se disculparon mediante un comunicado explicando lo sucedido y deseando una pronta recuperación a las personas heridas. Yo, pese a encontrarme a miles de kilómetros de distancia, también quiero enviar mi pésame a esa gente y sí, sabemos que esto no significa nada pues esas personas están heridas y las lágrimas de cocodrilo no les van a sanar de un momento a otro. Pero creo que haciendo autocrítica es como mejor podemos ayudar en estos momentos y planteándonos que a veces, un mínimo margen de error puede hacer mucho daño ya no a personas terceras, sino a nuestro movimiento y a nuestra imagen pues sólo proporcionaremos carne fresca a los medios para mentir y vendernos como a terroristas sin corazón.

Comunicado de lxs compas tras el ataque aquí.
Más información aquí.

Viva la anarquía y la guerra social.