"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

viernes, 22 de abril de 2011

Un chivato, EE.UU. y los trapos sucios contra el ELF / FLT

En EE.UU., las fuerzas del Estado han llevado a cabo varias operaciones para intentar frenar al movimiento eco-anarquista radical. Una de ellas, la operación Backfire, sólo pudo llevarse a cabo gracias a la colaboración de un personajillo curioso llamado Jacob Ferguson.

Este hombre estuvo involucrado en más de 18 incendios provocados, ante lo cual según la legislación burguesa, tendría que haber sido juzgado y encarcelado. No obstante, Jacob accedió a, equipado con micros, viajar por todo el país traicionando a sus amigxs y compañerxs del movimiento eco-anarquista más cañero, el Frente de Liberación de la Tierra (en inglés, Earth Liberation Front, ELF). Al parecer, Jacob tenía órdenes de conseguir grabar las conversaciones en las que lxs compas reconociesen alguno de los sabotajes o acciones ilegales perpetradas bajo el nombre del ELF. A cambio, el Estado no le envió a presidio y limitó su condena a 5 años de libertad condicional.

En pocas palabras, uno de los activistas más prolíficos en el ELF vendiendo su dignidad al rastrero trabajo sucio del Estado por salvarse del caldero. En fin, hay de todo en la parra del señor dicen.

No obstante y después de haber cumplido su parte, el pasado 6 de Abril de 2011 fue arrestado de nuevo por cargos de drogas y ayer tuvo su primera audiencia en la corte federal de Eugene por un juicio en el cual se enfrenta a una violación de su libertad condicional.

Este asunto es digno de destacar por una serie de motivos.

El gobierno de EE.UU. ha reconocido en reiteradas ocasiones a Ferguson como un "héroe" mientras que el fiscal de los Estados Unidos Kirk Engdall llegó a afirmar que su labor "era esencial para la investigación contra el mayor movimiento ecologista radical en la historia de EEUU".

Aquí podríamos decir que el Estado quizás desconociera los trapos sucios de Ferguson pero no es el caso. La historia de su drogadicción no es una novedad y de hecho, fuentes afirman que el propio FBI utilizó la imputación por cargos de drogas como medio para coaccionarle a fin de que accediese a ayudarles en la investigación. Jacob no encontró otra salida que colaborar (lo que de todos modos no justifica su conducta, a lo que ha hecho se le llama traición) y por aliarse con el enemigo, al final, ha pagado igualmente.

En fin, una historia sin duda curiosa y que pone una vez más de manifiesto la clase de tratos turbios y de trapos sucios que las fuerzas del Estado están dispuestas a firmar a cambio de lograr exterminar toda disidencia organizada, consciente e insumisa.

Dejo este vídeo del personaje en cuestión, en una entrevista concedida al medio empresarial CNN dónde desprestigia sin pudor al movimiento eco-anarquista (en inglés).


Foto del notas: