"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

viernes, 22 de abril de 2011

Sabotaje a dos sucursales bancarias en Barcelona

El pasado viernes día 8 de Abril, alrededor de las 16:00 de la tarde, un grupo de diez compañeros y compañeras se dirigieron a la zona de Horta, en la ciudad de Carcelona (dígoo, Barcelona) donde encapuchadxs cortaron el tráfico y atacaron a golpe de martillazo los cristales de la fachada de dos entidades bancarias, además de hacer pintadas animando a la guerra social y gritaron que aquella acción era una respuesta a toda la miseria que los bancos están generando. Se lanzaron al aire octavillas que contenían el siguiente texto en catalán. Agradezco a Viva la anarquía (aquí) su traducción al castellano y a Revista anarquista Abordaxe (aquí) por la difusión. 

En este sistema, se tacha de terroristas a todxs aquellxs que hemos decidido arriesgar nuestra "libertad" (arriesgar la libertad vigilada) e incluso esta mierda de sucedáneo plastificado de existencia para recuperar lo que un día nos fue arrebatado, nuestra vida. Sin embargo, miles de familias son desahuciadas, por no poder ganar lo suficiente para satisfacer los crueles deseos de la codicia de unxs pocxs. Inmigrantes siguen siendo expulsadxs del país o mueren en centros de internamiento, en turbias circunstancias que nunca son investigadas. Niños y niñas de menos de 12 años suplican unas migajas. Sólo unas putas migajas, es todo lo que os piden. Un negocio macabro el de la violencia, ilustrando un genocidio en televisión que vuelve insensibles nuestros corazones, a los que sin piedad habéis robado su esperanza de un mundo mejor. Las drogas sirven al Estado para controlar a la población. Todo impulso de ira será mitigado por una copa de veneno o por un asqueroso cigarro. La indolente máquina capitalista continúa vomitando la pobreza, decenas de personas se ven obligadas a la delincuencia y terminan en sus cárceles. La sociedad les rehuye, el Estado les extermina, ansiolíticos, palizas, aislamiento, treinta años en la cárcel por no resignarse a morir de hambre entre mantas y cartones en algún cajero automático. Telebasura, consumo. El espectáculo capitalista enfría nuestras más cálidas pasiones, alejándonos a unxs de otrxs, fomentando el egoísmo y los pensamientos insolidarios.

Si tenemos en cuenta el ritmo que está tomando este mundo, ¿quiénes son lxs terroristas?.

Vosotrxs, bastardxs, también tenéis nombre, tenéis dirección, teléfono y miedo. Habéis construido vuestro imperio a base de coartar libertades, asesinar inocentes, secuestrar ilusiones y romper sueños. Habéis basado vuestra cruel idea de felicidad en poseer más y más y por eso, atacaremos vuestras pertenencias. Atacaremos vuestros bancos, saquearemos vuestros centros comerciales, iluminaremos las frías noches con los ardientes escombros de vuestras multinacionales. Porque ya está bien de esperar. Ahora que nos aproximamos al abismo, ha llegado la hora de nuestra venganza. Por todo el mundo, pequeños grupos de insurrectxs siguen conspirando, abrazando al caos y más temprano que tarde pagaréis por todo esto.

Con nuestro sudor, nuestras lágrimas y nuestros insatisfechos deseos, levantamos vuestro asqueroso mundo. Ahora, lo destruiremos. Porque ya habéis comprobado que a golpe de piedras y beso de fuego, ¡vuestros bancos también se rompen!. Basta de recluirnos en barrios periféricos, basta de vivir a costa de los intereses comerciales de la plutocracia. Salgamos de los ghettos, ¡okupemos la calle!. 

Os invito a que reflexionéis sobre el texto que adjunto a continuación, en las octavillas distribuídas por lxs compas de Barcelona

Texto:

EMPEZAMOS LA REVUELTA

El miércoles pasado en Nou Barris los mossos (policía) reventaron la puerta de una familia desahuciada, que había ocupado una vivienda de protección oficial, siendo detenidxs el padre y algunxs vecinos solidarixs. Hace unas semanas, los antidisturbios desalojaban en Vic a una familia que se encontraba en las mismas condiciones, terminando la madre (embarazada) en el hospital. A principios de año, un vecino del Gornal se suicidaba en un parque tras recibir la orden judicial que le obligaba a dejar el piso que ocupaba con su hija y su mujer. 

Y estos son sólo tres casos de entre miles. De entre miles de personas que ven como su vida es destruida y se ven abocadas a la miseria, impunemente y de forma totalmente legal. 

Esta es la verdadera cara del sistema. Esto es lo que se esconde tras la máscara democrática: una dictadura de lxs ricxs y lxs poderosxs. De los bancos que han provocado la crisis y aun así no dejan de crecer a costa de la miseria, lxs políticxs que ahogan a la población con recortes y se niegan a rebajarse un sólo euro de sus sueldos millonarios, de todxs aquellxs que pase lo que pase encuentran la manera de seguir disfrutando de sus privilegios aplastando a lxs demás.

Nos tienen en sus manos y lo saben. Nos hemos tragado que las cosas se cambian votando a uno u otro partido, que se ha de protestar pacíficamente, que hay que ser tolerante, que estamos en democracia y hay mecanismos para arreglar las cosas y así ya nos han vencido, porque pacificandonos nos han hecho débiles, incapaces de hacer respetar nuestras necesidades. Por el contrario, los estallidos de revuelta que estos días han surgido en diferentes puntos del mundo nos recuerdan lo que hemos olvidado, y que tiempo atrás, cuando en Barcelona florecían barricadas por todas partes, nos hacía ser fuertes: LA LIBERTAD NO SE PIDE, SE CONQUISTA

Salgamos a la calle de una vez. Plantemos cara a todas las barbaridades que están pasando, plantamos cara a sus abusos. Tengamos la dignidad de no dejarnos maltratar en silencio. Demos la vuelta a la tortilla, impongamos nuestras necesidades sobre sus privilegios.