"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 12 de abril de 2011

Oleada de sabotajes en Bélgica tras la turbia muerte de un joven después del arresto

El pasado viernes 25 de Marzo, tras ser golpeado y arrestado, falleció Sandro, un joven de 27 años en la pequeña ciudad de Gilly, en Charleroi (Bélgica). La autopsia dice que su muerte se debe a un ataque al corazón y además, señala que se encontraron restos de cocaína en su cuerpo. Los medios de comunicación están usando este testimonio para presentarlo como a un drogadicto y en algunos, incluso se acusa a Sandro de ser distribuidor de esta sustancia, en un intento de restar importancia a su muerte, acontecida mientras este se encontraba bajo cautela policial.

Sin embargo, las fotos de su cuerpo, cubierto de golpes y heridas, contrasta con esa versión proporcionada por otro lado, por los medios de comunicación empresariales (lo cual la vuelve todavía más dudosa). Para poner la guinda al pastel, todxs lxs vecinxs de la pequeña ciudad de Charleroi culpan a la policía, calificando de "muy violento" el comportamiento de lxs agentes durante la intervención policial que tuvo lugar en plena vía pública, cuando asaltaron a Sandro porque según declaró la policía, creían que había robado una coca cola en una tienda.

Independientemente de que Sandro robase o no la lata de coca cola, detalle que la verdad desconozco, ¿es ese motivo para pegarle entre varios agentes armados con porras semejante paliza?, ¿sois vosotrxs, bastardxs, lxs que luego nos pedís diplomacia y diálogo?, ¿cómo se puede ser tan hipócrita?.

Este suceso causó un estallido de rabia entre la población de Gilly y Charleroi, que derivó en una oleada de disturbios y sabotajes que se vio por primera vez reflejada en los medios el viernes siguiente, siete días más tarde, cuando se emitió una noticia que contaba que esa misma mañana, varixs jóvenes encapuchadxs arrojaron piedras a unos coches patrulla además de destrozar los vehículos particulares de agentes que se encontraban estacionados en la comisaría o frente a sus casas. Más tarde, la comisaría fue atacada con cócteles molotov, causando fuertes daños pero sin destruir totalmente el edificio.

Al día siguiente, el sábado 2 de Abril, durante la noche otro bloque de encapuchadxs protagonizó encarnizados enfrentamientos con la policía, que duraron varias horas siendo necesarias varias dotaciones de Policía Federal y un camión equipado con un cañón de agua para dispersar a la masa insurrecta. En Lodinsart, otro barrio al lado de Gilly, también estalló la rabia acumulada cuando un grupo de personas atacaron las dos comisarías con barras de metal y piedras. Hasta allí llegaron también refuerzos policiales pero la gente no se amedrentó y arrojaron varios objetos contundentes contra ellxs para luego desaparecer, dejando a varios agentes con lesiones de diversa consideración y varios vehículos policiales en llamas además de cargarse los escaparates de algunos comercios. Se produjeron algunas detenciones y según la poli, algunxs de lxs detenidxs son jóvenes que acudieron expresamente desde Bruselas para participar en las acciones junto con la juventud local. La gente fue puesta en libertad al día siguiente y se desconocen detalles de su situación.

El domingo 3 de Abril siguió la estela de desórdenes. Durante la noche se quemaron contenedores por toda Gilly además de incendiar un coche que se encontraba en el párking de un supermercado. Se sabotearon algunas tiendas y edificios oficiales (como el del sindicato socialista) atacándolos con piedras y otros objetos. Según declaró la madera, lxs activistas se movían en bloques reducidos y diseminados por toda la zona, lo que hacía complicado el detenerles a todxs. De nuevo, se efectuaron otras detenciones que salieron a la calle horas después.

Como última información, el lunes 4 de Abril también por la noche, desde las 23:00 que se registró la primera denuncia hasta aproximadamente las 4:00 de la madrugada, resultaron incendiados un total de 7 vehículos además de una excavadora, estacionada en el recinto de una obra.

El lunes no se efectuaron detenciones. Lxs compañerxs prometen más fuego hasta que se investigue la muerte de Sandro y sobre todo, hasta que este sistema caiga de una vez. Porque su justicia burguesa nos da asco, se aplique a quién se aplique.

¡¡Viva la anarquía, por la guerra social, salgamos de los ghettos y los barrios, tomemos la calle!!