"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

viernes, 1 de abril de 2011

Entrevista a Manuel Pinteño en la Radio Kalimera

Haciendo click en el reproductor que hay debajo de este texto, podéis escuchar la entrevista que la radio libre de Santiago de Compostela, Radio Kalimera, realizó a Manuel Pinteño, aprovechando su visita a Galiza para dar sus charlas en el Centro Social Okupado Casa das Atochas de Coruña y en la nueva biblioteca anarquista Ghavilla, también de Santiago de Compostela.

Manuel Pinteño es el preso político que más tiempo seguido ha pasado en la cárcel, con un total de 33 años encerrado, sólo interrumpido por algunas fugas y de los cuales, 26 los pasó en total aislamiento a pesar de que su condena más alta ha sido de 6 años. Manuel cumplía condena por una docena de atracos cometidos entre los años 70 y 80 pero su historial jamás ha visto un sólo delito de sangre ni tampoco contra la salud pública o de terrorismo. Manuel siempre tuvo su dignidad bien alta y ello lo llevó a implicarse dentro de las luchas anticarcelarias que se libraban dentro de las cárceles, colaborando siempre desde una óptica libertaria y sin tapujos, sin amedrentarse por la violencia sistemática de lxs carcelerxs, organizando un total de treinta tentativas de fuga (algunas con éxito, llegando a sumar 7 meses en la calle entre todas, la más larga en 1986 permaneciendo 4 meses hasta que fue detenido de nuevo) y no cediendo a la desidia propia de las prisiones, le hicieron ganarse el odio del Estado que no perdona la pobreza, no perdona la desobediencia y sobre todo, no perdona los deseos de libertad.

Además, en 1988 estando preso en Puerto de Santa María, Manuel recibe la visita de cuatro individuos trajeados que resultaron ser militantes del Grupo Antiterrorista de Liberación, unos escuadrones parapoliciales que fueron creados y coordinados por altos cargos del ministerio del interior durante los años de gobierno del PSOE con el presidente Felipe González. Estos perrxs de presa adoptaron técnicas de la llamada "guerra sucia" y terrorismo de Estado para eliminar todo núcleo disidente y organizado. Con la excusa de acabar con la banda ETA, el GAL causó decenas de muertxs entre personas sencillamente simpatizantes de la izquierda independentista vasca a pesar de que nunca mostraron vinculación con ETA más allá de la afinidad ideológica así como de militantes ecologistas y un elevado número de personas de nacionalidad francesa que murieron víctimas de varios asesinatos indiscriminados y sobre las cuales no llegó a confirmarse jamás su actividad terrorista ni tan siquiera una inclinación ideológica determinada. Todos estos asesinatos que el GAL llevó a cabo y que estaban totalmente injustificados, nunca fueron investigados mientras que lxs fascistas miserables que ordenaron la matanza, se llenan su boca de democratillas de salón y urna con el discurso de la memoria histórica. Aquellos hombres trajeados propusieron a Manuel que organizase un motín en el que debería morir el preso Domingo Traibiño, militante de ETA mientras se aseguraba de que ningún/a carcelerx salía heridx. A cambio, le prometían beneficios penitenciarios como reducciones de condena y un trato preferente. Manuel no aceptó y les echó de malas maneras. Al cabo de siete meses, se presentan de nuevo, esta vez, proponiéndole un trato similar pero esta vez, teniendo como objetivo matar a Henri Parot, alias Unai, quién luego daría nombre a la triste doctrina Parot. Manuel reacciona de la misma manera que la visita anterior y uno de los hombres, a modo de amenaza, le grita "Has perdido una gran oportunidad de salir pronto de la cárcel, te vamos a causar un desarraigo brutal con tu familia y te vas a pudrir aquí dentro", una amenaza que esta "democracia" no dudó en cumplir.

Mediante montajes y la doctrina Parot, Manuel estuvo en prisión desde el año 1977 hasta este mes, cuando salió libre tras 33 años en la cárcel. Sale libre en pleno debate sobre la aplicación de la doctrina Parot, lo que en la práctica sería la instauración en este país de la cadena perpetua. La nueva doctrina del Tribunal Supremo establece que cuando un/a presx haya sido condenadx a, por ejemplo, 50 años de cárcel, los beneficios de reducción de condena obtenidos por este se aplicarían a su condena total, es decir, 50 años. De este modo, su obligación de permanecer dentro de la cárcel 30 años no se vería afectada como pasaba anteriormente. Ahora, el Tribunal Supremo pretende volver a encerrar a Manuel ya que su condena total asciende a 80 años con un máximo de cumplimiento de 30 que a su vez, tendría que haber empezado a cumplir a partir del 2026, es decir, cuando terminase de cumplir las anteriores que no se refundan con estas. Afortunadamente, Manuel salió libre a comienzos de este mes con la opinión del juez de que se encontraba reinsertado y por ello puede confiar en que se encuentra seguro, no obstante, sigue temiendo por su libertad.

¿Cómo puede un hombre estar en la cárcel 33 años sin ningún delito más allá de atracos sin víctimas o daños a personas y de su resistencia en la cárcel?. Humilde, rebelde y digno, tres características que este sistema condena y persigue, un sistema que materializa toda su venganza en unos fríos barrotes y unas sollozantes galerías, grises testigos del desquite de lxs sin corazón contra aquellxs que no se olvidan de gritar ¡basta ya de abusos!, ¡libertad para los presos y las presas políticxs!. Contra aquellxs que aún en la oscuridad de las celdas de aislamiento no se olvidan de soñar con un mundo mejor.

Viva la anarquía y abajo los muros de las prisiones.

¡¡¡Vuestra democracia apesta bastardxs, vamos a prender fuego a las cárceles con vosotrxs dentro!!!

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Entrevista: