"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 16 de abril de 2011

Continúan los sabotajes descentralizados en Madrid y una reflexión ante la necesidad de ruptura con la realidad

- Ataque a la empresa nuclear Enusa

En la madrugada del jueves 14 al viernes 15, fue apedreada la sede de la empresa Enusa, en Madrid, dedicada a la energía nuclear. Se realizó una pintada dónde ponía "¡nuclear no!" y la aparición del segurata aguó la fiesta, impidiendo daños mayores.

La acción fue reivindicada por varias individualidades primitivistas en un comunicado que podéis leer aquí y dedicada a los presos y las presas anarco-ecologistas que se encuentran secuestradxs en las cárceles del Estado mexicano.

Porque ningún/a compañerx está sólx y sobre todo, porque no nos creemos vuestra mierda de capitalismo verde. No queremos un capitalismo más humano, queremos una anarquía más salvaje.

No queremos un mundo dónde la certeza de no morir de hambre supone el riesgo de morir de aburrimiento.

- Petardazo contra la tesorería de la seguridad social

El día anterior, durante la noche que fue del miércoles 13 de Abril al jueves 14, compañerxs atacaron por medio de un pequeño explosivo casero la tesorería de la seguridad social en Madrid. El pepinazo fue dedicado a lxs compas en huelga de hambre en Chile y además, fue luego reivindicado como otra aportación anónima e incendiaria a la guerra social que pretende ya no exigir mayor justicia social o mayor control del Estado sobre la economía. No nos sirve vuestra dialéctica reformista, el capitalismo no se reforma, se destruye. Lo único que nos hará detener esta guerra es el fin absoluto del capitalismo y sobre todo, la liberación de las mentes y con ella, de lxs animales no-humanxs y el fin de vuestra enfermedad tecno-industrial.

- Una reflexión ante la necesidad vital del fin del pacifismo y del consenso

En este mundo condenado a la hecatombe, lxs arquitectxs de este maldito engranaje sostienen la paz social intentando disimular que todo va bien, que no hay por qué preocuparse mientras las cosas sólo van a peor cada día que pasa. Por ello, quizás hubiese sido más útil okupar temporalmente una cadena de televisión y contar lo que pensamos algunxs interrumpiendo por ejemplo el partido del Madrid - Barça (para asegurarse de que nos ve el 99% del país) pero esta vez, se ha escogido a la seguridad social porque sí, en efecto, nos da pan cuando no hay curro pero ¿a qué precio?, ¿cuánto nos da y cuánto nos quita?. Lo que nos suelta la seguridad social no es un cabo para salir de la ciénaga en la que precisamente, sus excesos nos han metido, no no. Lo que nos da son pedacitos de muerte, un recuerdo de que están ahí, de que de ellxs y de su sucio dinero dependen nuestras vidas y de que algún día, nos lo cobrarán con intereses (y algo más). Por eso, desde un punto de vista insurreccionalista y antiautoritario yo personalmente veo muy lógica la elección. Porque no tenemos nada que pedirle al Estado, no queremos sus ayudas, no queremos unas leyes nuevas, más permisivas con la okupación o que nos dejen gritar "¡viva la anarquía!" mientras paseamos cabizbajxs por delante de uno de sus bancos. Porque hay algo más que vuestro asqueroso espectáculo de demócratas políticamente correctxs, de felicidad en escaparates. Está toda Europa en pie, organizando la disidencia y aquí os importa más un puto resultado de fútbol o comprar la entrada para la plaza de toros que el hecho de que nosotros y nosotras estamos ante una crisis que pese a ser inherente al sistema capitalista (consecuencia directa de su existencia y funcionamiento, el cual define un error estructural insalvable) es usada por este para justificar los pasos que da en materia de recortes sociales, cada vez más agigantados al mismo tiempo que estrechan el cerco del control social para evitar toda protesta que se salga del cauce de lo establecido.

Esta realidad es violencia pura y por ende, toda violencia antagonista que trabaje por destruirla, no será nunca comparable al terrible imaginario cotidiano, que convierte en una pesadilla insoportable el día siguiente. Volar por los aires un banco vacío, saquear un centro comercial o reventar la cristalera de vuestros malditos coches patrulla no es terrorismo, es justicia.

¿Qué es terrorismo?, os preguntaréis. Terrorismo es tener que trabajar ocho horas de manera monótona y absurda, para poder comer. Terrorismo es sufrir crisis de ansiedad por la presión y el estrés que supone vuestro maldito estilo de vida, un modelo pre-fabricado en los bancos y las altas cumbres financieras del imperio yanki. Terrorismo es tener que contemplar cómo personas tristes dejan morir sus sueños, sustituyéndolos por una tele de plasma o un deportivo descapotable. Terrorismo es lo que ha hecho EEUU, financiar, abastecer e impulsar desde la sombra a grupos paramilitares con el objetivo de sabotear los gobiernos DEMOCRÁTICAMENTE INSTAURADOS por el simple hecho de no bajarse los pantalones frente a su globalización. Terrorismo es la dicotómica realidad que nos habéis obligado a padecer, una sociedad binaria dónde la pluralidad es una broma de mal gusto y dónde la simple ecuación de blanco o negro limita el pensamiento crítico. Terrorismo son lxs niñxs de menos de 12 años, muriéndose de hambre y sobredosis en los suburbios de vuestros paraísos de consumo, olvidadxs por la sociedad que les robó la calidez de sus corazones. Terrorismo son las tropas enviadas a Libia, en un claro ejemplo de imperialismo, a acabar con un dictador que previamente compró armas A ITALIA, A FRANCIA Y A ESPAÑA. Nosotrxs armamos a ese dictador. Gadaffi es un sumiso, es un dictador que responde al neoliberalismo yanki y europeo. Ahora es un cadáver político, ha dejado de ser útil pero lo único que pretende la guerra en Libia es quitar a Gadaffi y colocar a otro títere que bajo la mentira de la transición, garantice el proceso hacia una "democracia" Occidental, al american way of life.

Vosotrxs bastardxs nos habéis inculcado vuestras creencias, aniquilando nuestra diversidad interna y encauzando según intereses comerciales todo aquello que precisamente nos define como seres humanxs. Nos habéis utilizado, nos habéis sometido, nos habéis pegado, encarcelado, asesinado, nos habéis criminalizado, habéis mentido sobre nosotrxs, habéis masacrado a pueblos enteros en el otro lado del planeta para reactivar vuestra mísera economía, habéis dejado sin alimento o sin servicios sanitarios básicos a más de la mitad de la humanidad que malvive entre macrovertederos y minas antipersona, habéis destruido selvas y montañas para construir vuestro puto mundo plastificado, habéis esclavizado hasta la última forma de vida del planeta, habéis jugado a ser Dios, alterando genéticamente animales para que obedeciesen a vuestras necesidades produciendo más leche o creciendo más rápido, habéis provocado enfermedades para justificar el lobby farmacéutico, habéis creado falsas necesidades de consumo con las cuales fomentar el egoísmo y el deseo de lo superfluo, para así mantener a la peña trabajando para consumir hasta morir lo que vuestra maldita máquina ecocida vomita cada temporada, habéis realizado mil y una pruebas nucleares que han desestabilizado totalmente el clima, habéis construído cárceles y centros psiquiátricos dónde bajo la mentira de la reinserción, sólo buscáis destruir a las personas, impidiendo toda posibilidad de resocialización, a base de ansiolíticos, aislamiento y palizas, habéis especulado, habéis golpeado a personas de todo tipo, adultxs, jóvenes, niñxs y ancianxs, usando como excusa vuestro valor de ley, habéis usado la televisión para generar una neurosis colectiva, habéis mercantilizado la cultura y habéis prohibido la imaginación, habéis contaminado mares enteros, colocado dispositivos de seguimiento en nuestras casas y en nuestros teléfonos móviles, incluso en nuestro puto DNI, habéis prohibido la libertad de movimiento de las personas, criminalizando a la inmigración, en fin. Eso es terrorismo, ¡eso es terrorismo!. Habéis destruido nuestros sueños y estamos hartxs. Hartxs de tener que agachar la cabeza, hartxs de tener que aceptar vuestras absurdas lógicas de mercado, hartxs de tener que ver vuestra sonrisa de mierda en los telediarios, estamos hartxs de vosotrxs y de vuestro sistema y os guste o no, vamos a destruirlo.

Por la guerra social, viva la anarquía y muerte a toda autoridad.
Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones.