"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 8 de marzo de 2011

Un grupo de anarquistas protagonizaron enfrentamientos con la poli en Seattle.

La noche del pasado 26 de Febrero en Seattle (EE.UU.) estuvo iluminada por la voz y el fuego de un grupo de unxs 30 anarquistas que ataviadxs totalmente de negro, encapuchadxs y portando pancartas y banderas a juego con su vestimenta protagonizaron disturbios en el centro de la ciudad. Lxs asaltantes usaron cohetes pirotécnicos, bengalas y extintores además de piedras y los mismos palos de sus banderas contra varios objetivos. Atacaron varias entidades financieras y locales de grandes empresas además de hacer fuegos artificiales con algún que otro coche de lxs guardaespaldas de todo este orden enfermo. Se realizaron varias pintadas y se lanzaron cerca de mil octavillas todo ello entre gritos como "No justice, no peace!" (Sin justicia no habrá paz).

Una vez disuelta la masa insurrecta tres personas fueron detenidas en las horas siguientes y pese a que fueron puestas en libertad poco después, todavía se encuentran a espera de juicio acusadas de varios delitos de desórdenes y obstrucción del tráfico.

La acción del bloque negro comenzó en la intersección de las calles Boren y Howell y para aquellxs que no lo sepáis debido al silencio sepulcral de los medios, la elección de este lugar lejos de ser una simple casualidad tiene un significado simbòlico. Fue en esta calle donde durante el mes de Agosto del año pasado, un indígena americano de 50 años de edad que tenía problemas con el alcohol y trabajaba de tallista fue abatido a sangre fría por un agente de policía. Al parecer, el hombre, llamado John T. Williams regresaba a su casa una noche cualquiera después de terminar su jornada laboral. Portaba en la mano un trozo de madera así como la navaja que usaba para tallar. Fue abordado por un coche de policía del cual se bajó un agente empuñando ya su pistola, quién dió el alto a John y le ordenó que tirase el arma (su navaja) y se arrodillase en el suelo. John, que tenía problemas de oído a causa de su ya elevada edad, no oyó a la primera la advertencia del policía y transcurridos tan sólo 7 segundos, el agente de la ley abrió fuego contra el pobre hombre que murió al instante por causa de los disparos. Conviene destacar que investigaciones, fotografías, videograbaciones y otros datos posteriores al asesinato corroboraron que el hombre no sólo portaba la navaja porque era una herramienta esencial de su empleo, sino que además, la llevaba cerrada cuando el policía le disparó. Vamos, que lo de la navaja fue una mera excusa para que el bastardo miserable al servicio del Estado pudiese saciar su sed de sangre aquella noche.

Obviamente, el asesino no fue condenado, la placa es un escudo impenetrable para las leyes burguesas y en la tierra del Tío Sam lo saben mejor que nadie. El juez determinó que no podía castigar al policía responsable del asesinato porque no había quedado probado que el agente "actuase con malicia".

Por eso, esa noche se llevó a cabo una ofensiva que bajo el nombre de "anti-cop action" (acción antipolicial) devolvió a esxs bastardxs el producto de su opulencia y de su abuso de poder. Sois policias. Sois escoria, unxs don Nadie, sacos de complejos, sicarixs del Estado, seres sin corazón, robots autómatas, atacáis sin procesar la orden recibida, violentxs, crueles, hijxs de puta, machistas, bastardxs, verdugxs del/de la pobre, ejecutorxs de la ley, cobardes sirvientes de lxs amxs, asesinxs, ¡culpables!. Sois nuestrxs enemigxs, sois lxs perrxs falderxs de los intereses de unxs asesinxs de masas que cometen verdaderos genocidios sólo por el bien de su economía. Para sentiros alguien, para sentir vuestra fuerza necesitáis una placa, necesitáis coger la porra como el cuello de vuestra pareja, necesitáis pegar igual que pegáis a vuestrxs hijxs. Os sentís temidxs y respetadxs pero lo único que se teme es vuestro uniforme, sin él, no sois nada más que otrxs patéticxs seres humanxs más. Vuestro cuerpo es tan frágil como el de lxs demás si no lleváis vuestra armadura de placas ¿verdad?. Me dáis lástima y asco al mismo tiempo. Me repugnan vuestros uniformes, vuestras banderas, vuestras armas y vuestras miradas de desdén. Me asquean vuestros registros rutinarios, vuestras multas, las lucecitas azules de vuestros coches. Os odio, con todo mi corazón, con toda mi rabia. Tarde o temprano tendréis de vuelta todo lo sembrado, no os preocupéis.

Quien siembra miseria, cosechará la rabia dicen por ahí. Dad por hecho que daremos sentido a esa frase...

Muerte al Estado. Policía asesina.




JOHN T. WILLIAMS. D.E.P...