"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 14 de marzo de 2011

Lambros Fountas, un año sin tí


Insigne luchador y guerrero antiautoritario, Lambros dió, como muchxs otrxs en Grecia y el mundo, su paso hacia la clandestinidad absoluta, hacia la guerra constante. Empeñó su existencia por recuperar su vida, así era él.

Lejos de idealizarle, Lambros era uno de esxs jóvenes que en los años 80 no se correspondían con la política capitalista. Les daba igual, izquierda o derecha. Ellxs eran antiautoritarixs, jóvenes salvajes que nunca comprenderían el significado de la dominación. Lambros participaba desde muy joven en las jornadas anarquistas que organizaba la okupa de su barrio y también había sido testigo presencial de aquellas okupaciones escolares, al más puro estilo del Mayo francés, que literalmente sacudieron el país entero tras el asesinato del profesor Nikos Temponeras, un conocido maestro de escuela de ideas próximas al anarquismo por un grupo de miembrxs del partido ultraderechista Nueva Democracia, suceso que colmó el vaso dando origen a una indómita insurrección que ya nadie puede domesticar pues sólo el fuego cura las pesadillas.

Lambros participó activamente en el grupo anarquista Espina Negra con quienes publicó la revista Calles de rabia y que hasta la disolución de este formaba parte del núcleo “Colaboración de Grupos Anarquistas y personas para la solidaridad y la acción polimorfa” y durante las ocupaciones universitarias de 1995, en memoria por la matanza perpetrada por la dictadura en la revuelta de la Universidad Politécnica de 1973, Lambros se encontraba entre los 504 jóvenes detenidxs. Sometido a tortura y a los interrogatorios siguió firme en sus convicciones. Él era otro más, otro Nadie más, otro de esxs jóvenes de barrio obrero que la masa acomodada, políticamente correcta, se esforzaba en estigmatizar como generación perdida. Perdida, sí. Entre fuegos y piedras, entre solidaridad y pasión por una leyenda inconclusa. Entre todxs aquellxs compañerxs que llenxs de esperanza no querían participar del espectáculo de deseos de plástico.

Tras aquellos sucesos y con una fuerte militancia activa e insurreccionalista en la sangre continuó ayudando a organizar grandes manifestaciones y actos varios. Podía ser encontrado en los centros sociales, en los ateneos, en las barricadas o donde fuese y nunca dió un paso atrás, algo que se nota cuando hace algunos años y en el marco de la guerra social griega, Lambros da el paso y comienza a colaborar con la formación anarcoinsurreccionalista Lucha Revolucionaria, en nombre de la cual cae muerto el 10 de Marzo del pasado año 2010, en un tiroteo con lxs perrxs de caza de la policía griega, al servicio de la democracia. De esa democracia que tantx progre de mierda y tantx payasx feliz se esfuerza en perpetuar, apretando más sus cadenas mientras se queja por no poder moverse

Que quede bien clara una cosa. Estas palabras no son objeto ni producto de una santificación ni parte de alguna idiosincrasia veneradora para el compañero. Lxs caídxs son eso, caídxs. Hermanxs muertxs en guerra por soñar con un mundo nuevo y lo más importante, por no amedrentarse ante nada e ir hasta el final en la cruzada contra este puto mundo, contra toda Autoridad y su ejercicio en todas sus formas y expresiones.

Nosotrxs no hacemos estatuas a lxs nuestrxs. No escribimos libros y más libros narrando sus desventuras ni consentiremos que se prostituya su memoria en beneficio del discurso de algún/a políticx o periodista oportunista. Actuaremos, seguiremos adelante con los mismos sueños insobornables por los que él dió la vida en la batalla final contra el presente porque nuestras lágrimas de hoy alimentarán la hoguera del mañana.

Honor y gloria eternos al compañero Lambros Fountas, asesinado por el Estado griego

Incandescentes deseos de amor y rabia para todxs lxs que resisten, dentro y fuera de las cárceles, en el Estado griego y el mundo con sus cabezas bien altas

Bastardxs miserables, pagaréis con sangre cada lágrima derramada y cada voz silenciada. Se os acabaron las noches de dormir tranquilxs hijxs de puta. Esta es la guerra que daban por muerta, la guerra de lo humano contra lo salvaje.

Volveréis a tener miedo a la oscuridad.

"Si, somos unxs locxs, nuestra locura no es dulce, es la locura de querer vivir, de negarnos a someternos al trabajo asalariado, de romper el círculo de base de la banalidad, de utilizar todas las posibilidades de encontrarnos a nosotrxs mismxs, de abrirnos y de reunirnos para mejor afirmar la autonomía de nuestros deseos insatisfechos por el capital". Extracto de un panfleto de los grupos autónomos libertarios de 1979