"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 8 de marzo de 2011

Extracto de la revista antipsiquiatría "Enajenadxs" nº 4

Contra lxs amxs, sus siervxs sonrientes y sus falsxs detractorxs. Somos jóvenes y hermosxs y vamos a vivir nuestra vida para destruír vuestro mundo.

"He recibido la vida como una herida y he prohibido al suicidio que cure la cicatriz. Quiero que el creador contemple, cada hora de su eternidad, la grieta abierta. Es el castigo que le inflinjo". Cantos de Maldoror. Conde de Lautreamont.

Vuestros chantajes se quedan cortos frente a nuestras medidas pretensiones.

Hemos determinado dejar todas las heridas abiertas. Podéis tener ya claro, que de morir, moriremos matando. No os daremos la satisfacción que buscáis. Aprovecharemos todas las posibilidades de las que dispongamos para alcanzar la victoria. Nada podrá con la desenfrenada carrera a la que se echaron nuestros deseos. No hay excusas, no hay transacciones posibles. Nuestra concepción de una vida mejor lleva implícita la total aniquilación de vuestro reino de muerte. Es de él de quién toca hablar. Un día cantaremos al amor y a la rosa. Hoy es preciso hablar de la sangre, de la violencia y de la muerte.

Am anfang war die tat (En el principio fue la acción...)

Sin acción no hay dignidad, ni alteridad, ni subjetividad. Ella lo es todo... no puede ser de otra manera cuando no tienes absolutamente nada. Un umbral, un chispazo, una declaración de guerra, un insulto, una primera batalla. La carencia -después de lo que nos hemos atrevido a intuir- no podrá ser colmada con la medida sino con el exceso. Ya nunca volveremos avergonzadxs sobre nuestros pasos. La hora de sentar cabeza no llegará jamás.

Siempre nos visteis como un perfecto manojo de existentes impedidxs. Esos gestos, esas voces que sólo nosotrxs oíamos, ese algo en los ojos, esos miedos que llamáis irracionales, esas noches tan largas acosadxs en silencio, ese desgaste invisible, esas ganas tan enormes de desaparecer... No, nunca parecimos estar en condiciones de producir. Parecía que tampoco nunca lo estaríamos para consumir y sin embargo, os las apañasteis para llenarnos la boca con pastillitas de colores. Hoy, una vez que hemos comprendido, deberíais empezar a mirarnos como lxs pastorxs de fuego que somos.

El silencio es tan frágil... pronto no os quedarán manos suficientes con las que intentar taparnos los oídos.

De esta manera nos hemos comprometido definitivamente con el partido del Diablo, o sea, con ese mal histórico que lleva las condiciones existentes hacia su destrucción.

Cada unx ya ha declarado sus intenciones. Sólo nos queda jugar sin ningún tipo de trabas. Veremos.

Psiquiatrizadxs del mundo... ¡uníos en la guerra contra la mercancía!.