"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 22 de marzo de 2011

Documental Londres no es Sevilla


El 29 de Noviembre del año 2007, concretamente a las 8:00 A.M. comienza el desalojo del Centro Social Okupado y Autogestionado Casas Viejas, en el barrio del Pumarejo, en Sevilla. Ante la fuerte presencia policial, la asamblea del espacio liberado decide tras reflexionar mucho sobre el tema, ejercer una resistencia no-violenta. Para ello, un total de seis personas se encadenan al edificio. Cuatro de ellas en la superficie y las otras dos, en un túnel subterráneo que durante un año lxs propixs okupas excavaron a cuatro metros bajo el suelo. Mientras tanto, en la calle centenares de vecinxs del barrio y de personas solidarias con el proyecto llegadas desde otras partes del Estado se manifestaban de manera pacífica, recibiendo golpes y más golpes de los antidisturbios. Este documental es una crónica brutal y en algunos momentos dura de las 36 horas que tardó la policía en destruír aquel lugar lleno de sueños, libertad, iniciativa y autonomía.

Para conocer la trayectoria y el balance que define los 5 años de actividades y de vida del CSOA Casas Viejas, podéis ver este otro documental también en este mismo blog: Documental Casas Viejas - 5 años de okupación y autogestión.

Os recomiendo que si podéis, os compréis el Dvd del documental, más que nada porque trae algunos vídeos extra como un simulacro de las torturas que la policía ejerció contra algunxs activistas, un video-protocolo del desalojo y un vídeo de 15 minutos con un resumen de las mentiras contadas por los medios comerciales sobre el centro. El Dvd ha sido realizado por lxs compañerxs de la asamblea en colaboración con Intermedia producciones, tiene una licencia Creative Commons que permite difundirlo siempre que sea sin ánimo de lucro y bueno son 6 euricos de nada que a fin de cuentas ayudarán a lxs compañerxs que todavía se encuentran con problemas derivados de aquella okupación. Yo personalmente opino que vale la pena.

Salud y resistencia, no desalojarán nuestras ideas.