"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 12 de febrero de 2011

Keratea: Dos meses de ecocidio y terrorismo de Estado

Desde el pasado mes de Diciembre, lxs habitantes de Keratea, un pueblo de Ática y más concretamente en la zona de Lavreotiki practican su resistencia activa contra las distintas ofensivas que los mecanismos represivos del Estado criminal griego han llevado a cabo contra disidentes y personas solidarias que por cualquier medio, ya sea con acciones violentas o siguiendo una vía institucional se oponen a la construcción de un vertedero para productos tóxico-sanitarios en el terreno donde hoy se encuentran sus viviendas, ellas mismas definen este antidemocrático hecho como "un deterioro de sus vidas y el saqueo de las riquezas naturales que están planeando las empresas de construcción junto con sus apoyos políticos".

La respuesta popular más radical se ha visto reflejada en una avalancha de rabia que no podía quedar sin respuesta. Acción directa, enfrentamientos casi diarios con la policía con cócteles molotov y piedras o el sabotaje de la maquinaria de las obras así como de las respectivas sedes de lxs responsables de las mismas, tanto políticxs como grandes empresarixs constructorxs definen un balance insurrecto que ha llamado la atención de la plutocracia griega que no ha tardado en devolver el golpe.

En un despliegue de sus cuerpos de seguridad pocas veces visto antes, el Estado comenzará con su política de miedo. Agentes de policía irrumpen con violencia y sin previo aviso en las viviendas de algunxs de lxs resistentes identificadxs efectuando detenciones aleatorias usando dotaciones fuertemente armadas. El objetivo: intentar amedrentar al resto de activistas. La desproporcionada actitud adoptada por lxs bastardxs de la policía llega hasta tal punto que la madre uno de lxs activistas falleció a causa de un ataque cardíaco sufrido cuando agentes encapuchadxs entraron en su casa haciendo uso de gases lacrimógenos, spray pimienta y bombas de ruído además de empuñar varias armas de fuego. Buscaban a su hijo pero él no estaba, su madre pagó el pato.

Este fue el desencadenante de la grave situación que a día de hoy se vive en esa pequeña zona del Estado heleno. La brutalidad policial se ha vuelto indiscriminada y varixs testigxs afirman haber visto cómo la policía trataba por igual a niñxs, mujeres, activistas y ancianxs. Dicen que quién calla, otorga y el enfermizo silencio de los mass-media y la prensa empresarial sólo se rompió por la insolente voz de algunxs agentes de la ley y el orden que en una cobarde muestra de su satisfacción asesina, se burlaron en varias ocasiones de la muerte de nuestro compañero Alexandros Grigoropoulos, joven de 16 años abatido a tiros por un policía en Diciembre del 2008 después de haber sido detenido en el marco de las revueltas anarquistas de la politécnica en el barrio ateniense de Exarcheia (el agente fue condenado a cadena perpetua pero no nos sirve la condena, lo queremos pudriéndose bajo tierra como el gusano despreciable que es). Mientras sus perrxs guardianes se llenaban la boca con la sangre de nuestro hermano, desde el parlamento se consolidaba el discurso de la nueva política de salud, adaptada a los intereses corporativos de manera que la reforma legitimase la construcción del peligroso complejo, desoyendo por completo los gritos de aquellxs que sin más apoyo que la solidaridad de lxs que luchan con ellxs ejercen su derecho a la auto-defensa, haciendo arder las barricadas como un réquiem a lo salvaje y lo natural y usando cualquier objeto disponible como arma arrojadiza en la guerra por mantener su dignidad y su derecho a la opinión. De manera paralela, la no-izquierda parlamentaria evitaba por todos los medios denunciar las medidas tomadas por la policía y limitaba su intervención a irrelevantes preguntas efectuadas a la oposición que tenían como objetivo alargar el proceso hasta que las masas se resignasen a aceptar una vez más sus designios.

La postura de la dictadura democrática griega no se ha cortado un pelo y varias han sido las nuevas medidas. La situación se ha vuelto insostenible y la represión del Estado griego hacia cualquier civil residente en la zona y/o que se muestre solidarix con su causa no conoce límites. Por ahora la represión ha cesado pero la tensión se mantiene. El número de detenidxs, presxs y civiles heridxs en distintos estados de gravedad es todavía indeterminado y la lucha ha dejado de ser una mera cuestión de ecologistas radicales para volverse una cuestión de orgullo e identidad. Desde las luchas más insurreccionalistas hasta los sectores políticos más conservadores, todxs coinciden en mayor o menor medida en la actitud terrorista del Estado griego, que se vale de la violencia exacerbada para imponer sus intereses, usando el miedo como un arma desmoralizante. No se dan cuenta de que su intolerancia sólo nos hace más fuertes.

La lucha de Keratea es sin duda la lucha de todxs lxs que soñamos con un mundo nuevo donde la vida salvaje y la libertad para todxs y cada unx de lxs individuxs que habitan este planeta sea respetada y real. La guerra contra el depredador modelo de futuro que quiere el capital, el rechazo de lxs ingobernables a la esclavista lógica de su sucio dinero, el reflejo de nuestro odio más profundo hacia sus escaparates, hacia sus irrespirables ciudades y sus paraísos de cemento. Desde el pequeño pueblo de Keratea, hoy literalmente sitiado por la dictadura de la democracia occidental, hacen un llamamiento a la solidaridad

Hartxs de la presión que la máquina ejerce sobre nuestros mutilados cuerpos, decidimos tomar las riendas del asunto. No queremos delegar la responsabilidad en terceras personas puesto que nosotrxs somos quiénes irónicamente, vendimos nuestras vidas al dinero para nacer y por ello somos cada unx de nosotrxs su únicx amx, responsable de romper el rol que le han asignado y recuperar su razón de ser de las corruptas estanterías de algún sórdido mercado post-moderno. No somos avatares de las luchas obreras ni tampoco solidarixs paladines de lxs pobres. No somos la reencarnación de Robin Hood ni tampoco justicierxs encapuchadxs. Luchamos por la libertad de todxs y cada unx de lxs individuxs de este planeta, independientemente de su especie, raza, sexo, moral o pensamiento. Entendemos la revolución no como una entidad metafísica a la cual apelar mediante hipócritas consignas desde la comodidad del sofá, los sindicatos y las manifestaciones buenrollistas sino como una lucha diaria por no someternos al autosecuestro que constituye vuestro modelo de civismo. Una realidad que hemos de construir día a día con pequeños actos rabiosos e insurrectos que hoy allí y mañana aquí, sean la pesadilla que atormente el miserable bienestar de lxs poderosxs y de toda esa masa cobarde que con su mierda de tolerancia y su retórica progre nos arrastra a todxs a la perdición. Se acabó el luchar por lxs "pobrecillxs explotadxs" pues concluímos que su malestar no debe ser tan insufrible cuando siguen alimentando su esclavitud comprando más productos de mierda. Son como ratas, correteando detrás del pastel envenenado sin importarles lo más mínimo a quién tengan que pisotear en su ascenso a la gloria. Consideramos absurdo luchar por alguien que no sòlo no quiere romper sus vínculos con este sistema sino que desde su patética vida de individux clase-media sueña con ocupar el puesto de sus explotadorxs. Nos da asco esa gente, son nuestrxs enemigxs y nos parecen tan despreciables como las élites o incluso más, pues su ansia de poder se basa sólo en envidia, miedo y una vulgar necesidad de realizarse como personas en base a un arquetipo de ciudadanx modelo generado por sus cárceles de pensamiento. Hemos llegado a la conclusión de que esperar sentadxs a que estalle la revuelta y quejarnos cuando nosotrxs mismxs podemos actuar y dar poco a poco el paso necesario para ello sólo le hace el juego al capital, que mientras esperamos se fortalece más y más, usando sus mentiras para generar alarmas artificiales que ratifiquen y justifiquen su asfixiante control social, usando las guerras provocadas por los devastadores efectos de sus voraces economías para justificar sus armas y/o usando la distorsión que su empresa mediática vende de la realidad para tratar de terrorismo toda disidencia horizontal, colectiva y organizada. Por sus raíces corruptas no aceptamos ni aceptaremos la ética ni la razón que este sistema nos ofrece. Contemplamos la violencia como la única opción que nos han dejado y desde aquí yo me hago eco del llamamiento a la solidaridad mundial con lxs compañerxs de Keratea. Como puedas, cuando puedas y con lo que puedas. Sabotaje, contrainformación, pintadas, acción directa, desobediencia civil, amor para lxs reprimidxs mediante cartas y comunicados de apoyo, rabia para lxs represorxs con piedras y fuego. No todo son bombas ni acciones a gran escala. La pequeña chispa que consideras insignificante puede ser la que prenda finalmente la mecha. Haz lo que puedas, esto no es una competición pero es necesaria la acción, esto no tiene sentido, ¿a qué esperamos?, ¿a que toda esa sociedad de "pobrecitxs explotadxs" admirando coches de lujo a las puertas de los locales de diseño más caros de la ciudad entienda la razón de nuestros actos?, me importa una mierda que lo entiendan o no. Si su conformismo es producto de una vida de comodidades, entonces destruiremos sus comodidades. Romperemos los cajeros donde sacan su dinero, destruiremos los locales donde se zampan sus hamburguesas de mc donalds, quemaremos las tiendas donde se compran sus trapitos de temporada y saquearemos los centros comerciales donde endiosan al lucro. El  moralismo y el buen rollito con "la gente" tiene cada vez menos lógica, vamos joder, ¡estamos tardando!. No dejemos solxs a lxs que luchan por todxs.

Auto-organízate y arroja la primera piedra. Adelante la resistencia de Keratea, muerte al planeta tierra S.A., ¡muerte a la civilización!. Recuperemos la razón de nuestra existencia, seamos bárbarxs insurrectxs. Porque la teoría sin práctica se vuelve estupidez. Malditxs hijxs de puta, os estamos perdiendo el miedo, vuestra jodida era de opulencia llega a su fin y no habrá piedad. Viva la anarquía.

Artículo propio elaborado gracias a la info extraída de A las barricadas. Más info en el link.