"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 20 de febrero de 2011

Anarquismo e independencia por Brais Zas.

Hola. 

Hoy quisiera dejaros con un texto que me he encontrado en la web de la revista Abordaxe (versión original en gallego, la he traducido) y que creo conveniente leer y analizar. Escrito por Brais Zas, nos acerca el debate de hasta qué punto es compatible la conservación de las identidades culturales de cada pueblo con la lucha antiautoritaria. El anarquismo independentista, un debate cuya sóla mención hoy muchxs consideran una tontería pero que sí tiene una razón de ser y sí tiene un sentido tanto político, como histórico dentro de la realidad social que hoy nos concierne, el cual pretende transmitirnos este texto. A mí personalmente me ha intrigado a leer más sobre el tema aunque son varios los puntos del texto que incluyo a continuación con los que discrepo totalmente pero bueno, que cada unx saque su conclusión personal y reflexione, que para eso está.

Un día que tenga tiempo intentaré redactar un artículo con mi postura, hasta entonces, os dejo con este interesante texto.

Viva la anarquía.

Anarquismo e independencia.

Al hablar de independencia y de anarquismo hay que comenzar por aclarar términos, es decir, qué significa y qué se suele entender por independencia en términos políticos.

Cuando se habla de independencia o de independentismo estas palabras nos llevan automáticamente a pensar en otro término, nacionalismo.

El nacionalismo, a su vez, nos lleva a otros dos conceptos políticos diferentes. Podemos hablar de nacionalismo como ideología surgida del Romanticismo y que es la que nos lleva a concebir un mundo dividido en naciones y a acreditar su existencia y también  del movimiento que surge como respuesta a la opresión de tipo colonial o cultural de imperios sobre pueblos y que se define y caracteriza por una exaltación de lo propio.

El nacionalismo, entendido como idea surgida en el siglo XVIII y que llevará a la creación de diferentes construcciones nacionales, totalmente artificiales  - estamos hablando de los Estados-nación europeos - es una creación de la burguesía y aparece como la nueva abstracción para sustituír las monarquías absolutistas,y mediante la sustitución de la soberanía del rey absoluto por la soberanía nacional en las nuevas constituciones liberales - identificando la nación con el pueblo -  la nueva clase dominante consigue dotar de una apariencia democrática al nuevo régimen y así mantener sus privilegios.

El nacionalismo, siguiendo con el mismo concepto del que hablábamos antes, es lo que permite que un/a soldado vaya a la guerra a matar gente que no conoce de otros Estados-nación acreditando que está haciendo un bien para la gente que vive con él en sociedad, sus "compatriotas". Así mismo, el nacionalismo y los Estados-nación son los que nos llevan a asumir conceptos como nacional-extranjero, delimitados por las artificiales fronteras creadas por intereses jurídico-políticos estratégicos con origen en muchos casos en la expoliación y el saqueo (que sirva como ejemplo el colonialismo africano y las guerras que los países europeos provocaron allí como consecuencia de sus divisiones administrativas).

También podemos hablar de otro concepto diferente de nacionalismo, el que nos lleva a hablar de aquellos movimientos que surgen cuando un pueblo ve aplastada su cultura y se ve a él mismo imposibilitado de realizar su vida normal con sus rasgos culturales, que en ningún caso son mejores ni peores que los de nadie, pero que forman de manera inevitable parte de una persona y de las circunstancias naturales de su propia vida e interactúan con las demás personas con las que convive en sociedad.

Ningún nacionalismo es de por sí libertador, sino que intenta presentarse como libertador acompañado de unas ideas de justicia social. Por lo tanto, el meollo de la cuestión de si de ser todxs libres e iguales se trata, no reside para nada en el binomio nacionalismo - no nacionalismo, sino en unas ideas que analizando la historia y los problemas de las sociedades humanas a lo largo de la misma, presenten soluciones efectivas para erradicar los mismos, íntimamente ligados, a su vez, a los problemas del entorno en el que estas viven.

Pero aquí no estamos hablando de nacionalismo sino de independentismo. En este ámbito, cabe destacar en un primer momento que el independentismo puede ser o no ser nacionalista, es decir, puede ir orientado a la formación de un Estado-nación propio o puede ser un sentimiento separatista que nos conduzca a no repetir mas fórmulas jerárquicas y autoritarias, actuando para intentar liberar nuestro entorno más próximo.

No obstante, no se puede obviar que ese sentimiento separatista no se produce en todos los lugares por igual sino que se da en aquellas comunidades de personas que teniendo una cultura diferenciada vieron la suya prohibida e impuesta la que el Estado de turno quería que fuese oficial y asumida ya que la uniformización está en la naturaleza de todos los Estados, en su ser autoritario, que ve con malos ojos la diversidad porque esta puede ser un arma por la cual el pueblo no se someta.

Ese sentimiento separatista es justificable. Responde ni mas ni menos que al hecho de que un pueblo esté dolido por la humillación sufrida, por sentirse extranjero en la tierra en la que vive (que de ninguna manera es suya pero es un sentimiento que se da realmente cuando un Estado impone una cultura que no es autóctona del pueblo) por no querer compartir la convivencia dentro de un Estado que les negó sus derechos naturales más básicos como es el expresarse en la lengua que aprendió de sus antepasadxs y este sentimiento separatista, aún normalizándose ciertas situaciones, queda latente en un pueblo, sobrevive en sus más bajos fondos hasta que un día sale a la superficie y llega incluso a lxs que no creemos en naciones ni en fronteras y en particular puede llegar al anarquismo, tanto como sentimiento de lxs que pertenecemos a la cultura pisoteada como a modo de estrategia de lxs que no están de acuerdo en luchar al nivel de los marcos territoriales gigantistas de los Estados. El sentimiento separatista se justifica histórica y psicológicamente. El independentista anarquista bretón Emile Masson se preguntaba si un/a bretón/a consciente podía ser otra cosa que separatista. Ciertas heridas necesitan curarse.

Las culturas son una realidad pero no son patrimonio de nadie. Un idioma es simplemente una manera que encontraron un cierto grupo de personas de definir aquello que las rodea. Ni más ni menos pero en esto asumimos también que las luchas deben llevarse a cabo fuera de los marcos establecidos por los Estados y atendiendo a las circunstancias más naturales como son las diferentes lenguas - patrimonio que no debemos perder - o incluso territorios definidos por accidentes geográficos; lo que podemos denominar pueblos, en los cuales nunca se debe buscar la uniformización ni la imposición del idioma autóctono sino defender la cultura del pueblo contra las imposiciones estatales y apoyar la mezcla en pié de igualdad.

No cabe duda de que en este siglo XXI en el que está previsto que desaparezcan miles de culturas, las luchas por conservar las diferentes identidades jugarán un papel determinante en la lucha contra la globalización capitalista que se presenta como imparable, pues la defensa de esas mismas culturas puede ser una perspectiva desde donde se puede comenzar a orientar la lucha en muchos pueblos del mundo y la conservación de las mismas, un signo de irreverencia contra quién pretende imponer la cultura del consumo y el American way of life a nivel mundial. Las culturas y las identidades minoritarias son hoy más que nunca un arma en manos de las clases populares para hacer frente a la globalización capitalista que no es sólo económica sino que impone lo gigantista en detrimento de lo minoritario y prevalecen los idiomas de los grandes Estados que, a su vez, son los más armados y militarizados y los máximos impulsores de la globalización; y por eso mismo debemos inmiscuírnos en esas luchas contra la imposición de lxs que quieren un mundo gris en el que todxs cantemos, bailemos y hablemos de la misma manera y a ser posible, al ritmo de sus anuncios televisivos.

El nacionalismo desde el punto de vista que aquí se pretende expresar es despreciable. Funciona dentro del sistema y sus parámetros con la misma ideología que este. El independentismo debe salir de ese redil y el sentimiento separatista que inevitablemente está presente en muchas personas que están hartas de Estados y de sus marcos territoriales debe ser conducido hacia la autogestión de nuestras aldeas y pueblos hacia la democracia directa para liberarse del Estado y del capitalismo a tiempo de hacer frente a su tendencia globalizadora y uniformadora.

Brais Zas. 2005.