"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 17 de enero de 2011

La industria de la lana, o la bondadosa crueldad del especismo disfrazado de compasión

El otro día, varias personas me preguntaban si como antiespecista, estoy en contra del uso de la lana y al ser mi respuesta afirmativa, me preguntaron sobre el por qué ya que, según decían, "para obtener la lana sólo esquilan a la oveja, no la matan y además lo de esquilarla es necesario, a ellas les gusta". Bien, procederé pues a resumir aquí la clase de sufrimiento al que son sometidas millones de ovejas para satisfacer la demanda de un cruel mercado que representa, por paradójico que parezca, la peletera para aquellxs que no quieren llevar un/a animal muertx pero que por algún extraño motivo, necesitan la lana. Parece que pese a todo, algunxs aún no saben lo que son los tejidos vegetales o sintéticos, en fin.

Para este análisis me centraré en Australia pues es actualmente el mayor país productor de lana del mundo, con un 30% de la producción total y explotando más de 100 millones de ovejas. Evidentemente, mantener tal cantidad de ovejas hace que cubrir totalmente las necesidades de todas ellas resulte imposible y ello repercute en que su día a día sea una dantesca imagen que recuerda a los barracones de lugares como Treblinka o Auschwitz. Hacinadas y amontonadas, las ovejas malviven en reducidos corrales de donde no se les permite salir.

- El "agradable" esquilado

En Australia, la clase de oveja más explotada son los merinos, una especie creada a partir de ingeniería genética, alterando su adn para lograr piel más arrugada, algo que significa una mayor producción de lana por cada animal, ergo, mayores beneficios. Esa antinatural sobrecarga de lana hace que las ovejas suden y acumulen una gran cantidad de humedad lo que vuelve vital su esquilado y claro, ahí la gente dice "ah, pues mira, así al esquilarlas les hacen un favor". El esquilado no es para nada un proceso placentero, ésa es sólo otra de las falacias que usan para justificar y encubrir la realidad de sus almacenes. En el transcurso de este proceso, las ovejas son tratadas como simples objetos, olvidando su capacidad de sufrir (si es que se tuvo en cuenta en algún momento, que lo dudo) y obligándolas a permanecer en posturas incómodas a menudo sujetas o bien por otrx humanx o bien por máquinas o cuerdas. Durante el verano, el exceso de lana hace que muchas de las ovejas mueran de calor o a causa de alguna de las enfermedades a las que las condiciones de vida de estxs animales sirven de caldo de cultivo. Enfermedades como la Miasis causan el tormento a miles de animales que terminan por morir.

- La vida del encierro no es vida

Nada más nacer, les son perforadas las orejas con una etiqueta, que marcará su número en la granja de exterminio (el "ganado" de 1940 llevaba el número en el antebrazo, otro paralelismo más). También son cortadas sus colas y a los machos se les castra y todo ello, obviamente, sin anestesia, sin instrumentos esterilizados ni mucho menos un equipo veterinario capacitado para ello. Este proceso se lleva a cabo entre la segunda y la octava semana desde su nacimiento y para castrar a los machos de oveja, existen dos procedimientos estándar.

a) Haciendo una incisión y cortando los testículos (repito, sin anestesia)
b) Empleando un aro de goma para oprimir el miembro viril y así cortar el flujo de sangre. Este procedimiento provoca un intenso dolor a los animales.

Cada año, cientos de corderos mueren antes de cumplir las 8 semanas, a causa de las heridas causadas por estos procesos o por trastornos que los llevan a automutilarse o pelearse. Trastornos causados por una realidad que les resulta totalmente anómala. Han nacido y necesitan la libertad y el aire libre de un prado, no son capaces pues de asimilar un entorno hostil en el que se encuentran amontonadas a granel, mal alimentadas y enfermas. Así mismo, cada día mueren decenas de ovejas maduras a causa de la falta de cuidado de lxs ganaderxs encargadxs de su "manutención".

- Las marchas de la muerteo si lo preferís, el transporte hacia sus verdugxs.

Cuando las ovejas están demasiado viejas para seguir produciendo lana, lxs empresarixs las envian al matadero. Cada año son trasladadas en barco una cifra aproximada de seis millones y medio de ovejas (¿no os suena esa cifra de muertes?) desde Australia hasta Medio Oriente y África. En condiciones pésimas, se ven obligadas a defecar y orinar en el mismo sitio donde duermen y en el mejor de los casos, comen y digo en el mejor de los casos porque se han dado envíos en los que más de la mitad de la "mercancía" llegaba muerta a su destino a causa de la inanición sufrida en el viaje. Muchas ovejas mueren pisoteadas al intentar moverse para alcanzar el agua o la poca comida que les dan pues el suelo lleno de defecaciones es demasiado resbaladizo para sus pezuñas por lo que caen e intentando levantarse, son golpeadas por sus compañeras que intentan hacerse sitio de nuevo (¿ésto tampoco os recuerda a nada?, cambiad los barcos por trenes y las ovejas por seres humanxs).

La mortalidad en los barcos acostumbra a rondar la cifra de un 10% del envío total. Las ovejas que están heridas o enfermas, son en algunos casos arrojadas al mar donde con suerte se ahogan antes de que un tiburón se las zampe. También se han dado ocasiones en las que (y no es broma) las ovejas eran arrojadas a una picadora de carne estando todavía plenamente conscientes.

En el año 2002, 14.500 ovejas murieron en el traslado por causa del estrés que les provocó el intenso calor. Sus cadáveres fueron tirados al mar. Entre Agosto y Octubre del 2003, más de 50.000 ovejas fueron rechazadas a su llegada por el gobierno de Arabia Saudí por según decían haber contraído durante el viaje una enfermedad infecciosa llamada boca costrosa, que se refleja en la aparición de llagas, inflamaciones y costras en las comisuras de la boca de los animales. Después de padecer los dos meses de horrible trayecto hasta Arabia, fueron trasladadas de nuevo hasta la nación africana de Eritrea donde fueron asesinadas y sus cadáveres deshechados.

Las supervivientes en caso de ser aceptadas, son subidas en masa a camiones y llevadas hasta los mataderos donde son asesinadas degollándolas mientras todavía están conscientes, muriendo desangradas entre una agonía indescriptible. Cuando son, en cambio, vendidas a particulares, el resultado no es distinto ya que cada unx se la lleva hasta su casa donde es ejecutada de manera individual.

- Diferentes lanas, diferentes animales, mismo destino.

- Cachemira - Se obtiene de las cabras de cachemira. Si las cabras presentan "Defectos en sus pelajes" (es decir, algo no se ajusta a los intereses del/de la empresarix), los distintos ejemplares son asesinados antes de cumplir los 2 años de edad. Se calcula que de todas las ovejas que no alcanzan los estándares con su pelaje, entre un 50 y un 80% son asesinadas anualmente por lxs granjerxs antes de llegar a esa edad.

- Conejos de Angora - Son atadxs a una tabla para ser esquilados usando desde cuchillas que no han sido previamente desinfectadas hasta máquinas más modernas que causan cortes en la frágil piel de los animales, cortes que aunque no suelen ser profundos gracias a la densidad del pelaje, se convierten por culpa de las crueles condiciones de vida en focos de infección para enfermedades. Debido a que los machos tienen sólo un 75% de la capacidad de producción de lana de las hembras, generalmente son asesinados en masa nada más venir al mundo (no son rentables).

- Sahtoosh : Es la seda empleada para hacer esa prenda que hoy todo el mundo considera tan bohemia y super elegante-retro-moderno-belle epoque-movida de los 80-indie-guay. Es la prenda conocida comunmente como Chal. La seda se obtiene de unos animales en peligro de extinción llamados chirus o antílopes tibetanos. Debido a su carácter natural, resultan imposibles de domesticar por lo que son asesinados in situ para obtener su lana. En realidad, ningún/a animal asesinadx por seres humanxs es "domesticado", sino que es forzado pero bueno, es para entendernos mejor.

Debido al peligro de extinción en que se encuentra la especie, la venta del Sahtoosh está perseguida por la ley en la India pero un mercado negro ha encontrado su Agosto al proveer a consumidorxs de Londres, Nueva York y/o Los Ángeles quienes han llegado a pagar hasta 17.000 $ por un chal.

Aquí vemos la "humanidad" de todxs esxs "amantes de lxs animales" que por no "alimentar a esas crueles peleteras" se compran prendas de lana ya que a las ovejas "no las maltratan ni les hacen daño".

Para algunxs, el holocausto, no terminó en 1945.

No ha hecho más que empezar...

* Las marchas de la muerte es el término usado después del holocausto para referirse a las crueles, durísimas e interminables caminatas a las que lxs nazis sometieron a lxs prisionerxs de los campos al final de la guerra cuando, ante el avance de las fuerzas aliadas y temiendo que se descubriese el tinglado, lxs prisionerxs eran trasladadxs de un campo a otro continuamente. Otra más de las semejanzas que hace que compare ésto con uno de los mayores genocidios de la historia.

¡¡LIBERACIÓN ANIMAL!!
CONTRA EL ESPECISMO, VIOLENCIA Y CONTUNDENCIA.
¡¡FUEGO A LAS PELETERAS Y SUS EMPRESARIXS!!