"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 9 de enero de 2011

El eterno debate, unión comunistas - anarquistas. ¿Viable?, ¿útil?, ¿contra qué o quién/es?

Bueno. De todxs es sabido que a lxs anarquistas se nos mete muy a menudo en el mismo saco que a lxs comunistas y ésto no es por suerte o desgracia, algo nuevo. Quiero dejar bien claro antes de nada y ésto es importante, que mantengo contacto con muchxs comunistas con lxs que comparto actividades y además, con muchxs de ellxs, una férrea amistad. Con ésto quiero decir que de ningún modo lxs quiero ver ahora como enemigxs o algo a lo que atacar, de ningún modo, pero sí pretendo con éste artículo poner sobre la mesa un tema que mucha gente todavía teme tocar por miedo a hacer daño al hablar demasiado pero vayamos al grano pues es necesario poner sobre la mesa el debate de la unión.

Se habla en principio de que todxs somos antifascistas y tenemos un enemigo común, el sistema capitalista. Encontramos aquí la primera falacia. ¿Enemigo común?, creo que ahí muchxs meten la pata. El enemigo del anarquismo es la autoridad, en cualquiera de sus discursos o formas. El enemigo de lxs comunistas, sin embargo, es el Estado capitalista, tras el derribo del cual ellxs tomarían el poder según sus tesis, de manera temporal para ir poco a poco construyendo una estructura social que llegado un punto, pudiere sostenerse sin necesidad de gobierno. Pero la historia no engaña y se ha comprobado que ningún sistema socialista hasta ahora ha conseguido sus objetivos. Sí se han preocupado, no obstante, de obstaculizar el camino a lxs anarquistas. Podemos comenzar con el ejemplo del Estado español durante la guerra civil. Creo que el antifascismo de los años 30 fue un craso error del que debemos aprender. La renuncia a los principios que definían la lucha anarquista y comunista tuvo un efecto negativo pues sólo terminó en una burocracia que controlaba por la fuerza a sus supuestxs compañerxs. Claro, en cuanto mencionamos ésto, lxs comunistas apelan a una actitud contrarrevolucionaria de lxs anarquistas que pretendíamos sabotear su sacrosanta revolución proletaria pero, ¿cuántas veces en la historia ellxs mismxs han manifestado y manifiestan su idea de que es más importante centrarse en esa guerra contra lxs "contrarrevolucionarixs", es decir, el fascismo y el anarquismo, que llevar a cabo la propia revolución?, por otro lado, ¿qué revolución?, ¿por qué íbamos a respaldar una supuesta revolución cuyo contenido y fin contradice claramente nuestros principios?. Más allá de prensa manipuladora que podemos encontrar tanto en los órganos informativos socialdemócratas, como fascistas, socialistas e incluso anarquistas, podemos definir el testimonio de varixs compañerxs que tras venir a España con fuertes ideales socialistas, terminaron aborreciendo el socialismo al contemplar las acciones de algunxs comunistas en nombre de su supuesta clase obrera. Hablo de Líster y de las tropas llegadas a Barcelona. Sí, sí, esas tropas antifascistas que se encargaron de diezmar a lxs anarquistas que tenían tomada la ciudad, la cual prosperaba y funcionaba perfectamente sin necesidad de gobiernos ni autoridad. El tachar a lxs anarquistas de contrarrevolucionarixs intentando culparnos de la victoria fascista en la guerra no es más que ignorancia pura y dura pues fueron lxs anarquistas quienes salvaron Aragón y Cataluña al principio y resistieron. El problema vino cuando se quedaron sin municiones y armas y tuvieron que contemplar como sus "camaradas" temían proveerlxs de más. También se culpa a lxs anarquistas de estas pérdidas, algo absurdo pues fue precisamente en Barcelona y las colectividades de Aragón donde el ritmo de producción de armamento fue mas notable, lo que pone de manifiesto el buen funcionamiento de las fábricas cuando todxs trabajan por igual y para todxs, sin nadie que pueda decirle al/a la de al lado lo que tiene o no tiene que hacer. Aún así, no sólo nos negaron armas, sino que algunxs compañerxs incluso perdieron la vida a sus manos. No fuese que la revolución social triunfase y el régimen del Sr. Stalin se viese comprometido.

Por otro lado, éso de ser antifascista a secas es propio de un/a completx ignorante ya que hoy el fascismo  se ve reflejado en numerosas formas desde lxs neonazis que acuchillan o apalean a negrxs, prostitutas u homosexuales hasta lxs jueces que les defienden con su impunidad o los medios de comunicación que distorsionan la realidad de sus actos y les resta importancia al tratar todo como simple gamberrismo cuando se trata de actitudes racistas y homófobas que no tienen (o no deberían tener) lugar en una "democracia", por no hablar de la clase política dominante que lxs utiliza como unxs perrxs de presa para atacar a los dos frentes que se la podrían liar mientras de manera paralela, esxs payasxs engendran un nuevo marco de canibalismo social basado en crear con discursos de falsa solidaridad obrera fronteras artificiales que dividen a la clase trabajadora, respondiendo por tanto a los intereses del capital.

No se puede ser antifascista porque el fascismo como tal no existe, es una herramienta al servicio de nuestrxs auténticxs enemigxs, el sistema capitalista y el neoliberalismo. El fin de este sistema es algo en cuya prioridad coincidimos anarquistas y comunistas y en base a ésto, se apela a lo práctica que sería una unión de ambos frentes para atacar al capital y destruírlo. Bien, muy bien pero, si la historia nos demuestra que a través del socialismo no se puede llegar a la anarquía, ¿por qué han lxs anarquistas de luchar por el socialismo?. Preferimos ser pocxs y coherentes a muchxs y desorientadxs, luchando por fines hipócritas y sin sentido desde una perspectiva anarquista.

"No podéis llevar una revuelta solxs sin contar con nadie porque fracasaréis, sois unxs cerradxs, sectarixs, sólo buscáis fascistas entre compañerxs bla bla bla".

Pero vamos a ver, ¿que no contamos con nadie?, ¿quién ha dicho tal cosa?. Contamos con todo el mundo, con cualquier persona que luche por la anarquía ya que si apelamos a esa supuesta unión contra el capital, yo, podría aliarme con falangistas y sería igual de coherente según esta regla de tres que unirme a lxs comunistas. Ésto dolerá a más de unx y por éso lo aclararé antes de que salten chispas. El discurso de la falange dista mucho de la libertad, dista mucho del ideario anarquista y dista mucho de cualquier idea de tolerancia o respeto, de amor e igualdad. Pero es un discurso que rechaza claramente la lógica capitalista y necesita de su destrucción para construir su estructura social. Si he de unirme con lxs comunistas porque son anticapitalistas, ¿por qué no con lxs falangistas?. Se habla entonces de la clase obrera, la metafísica divinidad a la que todxs debemos adorar y por la que todxs debemos morir. Pero, ¿por qué?, ¿acaso queréis ser esclavxs toda vuestra vida?. Yo no y mi lucha incluye precisamente el no ser esclavo, no ser obrero por lo que no veo sentido a enorgullecerme de pertenecer a una clase social que me define como oprimido y pisoteado por los intereses de la élite. Además, el discurso de lxs falangistas es también fuente de numerosas políticas cuya razón ellxs adscriben al bienestar del pueblo y al pan de lxs obrerxs. ¿Por qué he de creerme lo que me dicen lxs comunistas y no lo que me dicen lxs falangistas?. "Porque lxs falangistas mataron inocentes y mataron anarquistas durante la guerra". Coño, ¡vosotrxs también!. Vuelvo a preguntar, ¿por qué debemos unirnos?. Y se acaban las razones redundando en lo mismo y volviéndose el debate un bucle absurdo que sólo lleva a malos rollos y cabreos.

Claro, no se tarda en apelar a la responsabilidad de lxs anarquistas al crear mal rollo entre "compañerxs" por hurgar en la historia de la URSS u otros hechos más recientes como lo sucedido en el Centro Social Okupado y Autogestionado La Gotera, en Leganés (Madrid) donde durante la presentación de un libro llamado La traición de la hoz y el martillo, que criticaba las ideas comunistas, un grupo de energúmenxs declaradxs como tales tanto antes del ataque en sus comunicados de amenaza como después en varios foros de internet, irrumpieron encapuchadxs en la okupa liándose a mamporros con todxs lxs que allí se encontraban y amenazando con quemarla si continuaban con ese tipo de actividades. Por suerte, la postura de una mayoría del movimiento comunista para con este hecho es de total rechazo algo que es sin duda un punto a su favor pero pretendo exponer mi visión de ese interés de lxs socialistas por olvidar el pasado. ¿Podríamos contemplar ese interés del mismo modo que el interés de la policía griega por que se olvide el asesinato de Alexandros Grigoropoulos a manos de uno de sus miembrxs hace dos años?. Es cierto que de los errores se aprende pero precisamente para aprender del pasado, es necesario mantenerlo vivo y el pasado nos dice que esa unión no tiene sentido alguno.

Pero lejos de limitar la crítica al típico avasallamiento gratuito a Stalin o a la URSS, podemos contemplar otros casos como Ucrania o Kronstadt donde, literalmente, dispararon a nuestrxs compañerxs por la espalda.  Nestor Makhno, otro nombre de la historia anarquista que muchxs obrerxs y compañerxs pagarían por olvidar.

Llegamos a un punto pues en el que podemos concluir lo siguiente. No se trata tanto de atacar al problema sino de organizarnos no sólo para atacar, sino para destruir la fuente de éste y de todos los problemas estructurales contemplados a lo largo de la historia, la autoridad. Es necesario conocer el pasado, para comprender el presente y poder así conquistar el futuro. La unión entre aquellxs que quieren destruir al Estado y aquellxs que quieren apoderarse de él para abandonarlo luego, cuando crean que el resto está preparado para ello (en base a su verdad, la cual es tan relativa como todas las demás), está condenada al inminente y estrepitoso fracaso pues no tardarían en aparecer signos de fractura y ésto no se le escapa a nadie, espero pues negar algo así, sería propio de un/a ilusx.

Sea dicho de paso que yo colaboro diariamente con comunistas con lxs que intento ayudar para ciertos asuntos puntuales como es la manutención y difusión de las actividades de un centro social o la organización de conciertos para recaudar fondos para presxs socialistas etc... ya que sí creo que debamos unirnos en estos casos puesto que ellxs también dan su brazo a torcer colaborando abiertamente con algunas de nuestras causas. Podemos unirnos, sí, pero para casos puntuales. ¿Tiene sentido la unión para la revolución?, lamentándolo mucho, no. La revolución no es un momento dado, es una realidad que hemos de ir construyendo poco a poco, día a día, con hechos y palabras y si en esos hechos, incluímos un discurso que de por sí tiene como fin último contradecir la razón misma de esa realidad, su estructura se desmorona por completo.

No pretendo como ya he dicho, faltar al respeto a ningún/a comunista  ni mucho menos pues algunas de las personas que más aprecio de mi círculo de amigxs, lo son y la verdad moriría por algunxs de ellxs. Tan sólo pretendo una cosa, exponer una serie de hechos históricos para abrir el peliagudo debate sobre la tan apelada unión, patética apelación fruto del sentimiento de inferioridad que produce la fortaleza capitalista cuyo derribo no depende sino de la organización de lxs individuxs, la huelga y el sabotaje. Además, se trata de una crítica abierta a todo ese moderno espectro antifascista que lejos de atacar al verdadero problema, se recrea en falsas luchas que por moda o ignorancia, terminan respondiendo a los intereses del capital que ha sabido recuperar durante la historia el carácter subversivo e insurreccional de éstas.

POR EL FIN DE TODA AUTORIDAD
POR EL DESENMASCARAMIENTO DE SUS FALSXS CRÍTICXS
MUERTE AL ESTADO Y VIVA LA ANARQUÍA