"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 13 de enero de 2011

Descubierto un poli infiltrado en el ámbito anarcoecologista británico.

Los compas Oliver Knowles, Daniel Chivers, Brody Stevens, Anthony Mullen, Simon Lewis y Spencer Pawling fueron acusados de conspirar para cerrar la central eléctrica de carbón de Rattclife-on-Soar en Nottinghamshire, Reino Unido, en el año 2009.

Su juicio, que tendría que haberse celebrado el pasado día 11, se ha venido abajo gracias a que un hombre que durante 10 años había estado trabajando de infiltrado para la policía en la organización ecoanarquista en nombre de la cual actuaban los compañeros, accedió a testificar en defensa de éstos.

El tío ha sido identificado como Mark Kennedy, un ex-miembro de Scotland Yard que ha pasado los últimos diez años infiltrado en el movimiento anarquista inglés, estableciendo durante los últimos 7 especial contacto con movimientos anarquistas de tendencia ecologista.

El pasado Octubre del 2010 fue cuando unxs compas encontraron su pasaporte y descubrieron que aquel a quien todxs consideraban un compañero, era policía desde el año 1994.

Algunxs activistas afirman perplejxs que no podían creerse el verdadero papel que estaba jugando Kennedy, pues éste no era un mero observador sino alguien que realmente colaboraba y se implicaba, financiando protestas y llegando no sólo al marco de la organización, sino participando activamente en su núcleo.

Apodado como Freelance climber, se había hecho pasar por un tal Mark Stone y viajó bajo esa identidad a un total de 22 países donde estableció contacto con varias organizaciones, jugando en algunos casos, un papel vital en algunas de las protestas y movilizaciones más importantes. Su infiltración costó al Estado inglés un total de 250.000 libras esterlinas.

El rollito del poli fisgón es sin embargo un poco raro. Me explico. Según el periódico The Guardian, el tío había asegurado que ya no pertenecía a la policía metropolitana e incluso llegó a sincerarse con algunxs activistas afirmando que lo de su infiltración "ha estado muy mal, voy a decir que lo siento, por todo. Me siento muy mal". Al parecer, el coleguita se arrepentía de haber pasado a lxs perrxs del Estado información comprometedora que ayudo a éstxs a frustrar algunas de las acciones, como es el caso del sabotaje a la central de Rattclife-on-Soar, en cuya organización Mark participó de lleno y que tenía como objetivo apagarla durante una semana.

Danny Chivite, uno de los activistas acusados, ha declarado que "Mark Stone participó en la organización de éste sabotaje desde hace meses. A veces desaparecía durante meses, diciendo que tenía que visitar a un hermano en los EE.UU". Creo que ahora ha quedado bien clarito a quién visitaba nuestro amigo ¿no?.

El juicio se ha vuelto una broma de mal gusto. Puesto que se ha probado que Mark Kennedy ha actuado como un activista provocador e instigador, el juzgado opina que la acción de la central de Rattclife-on-Soar no habría tenido lugar de no ser por él. Por otro lado, Kennedy no puede ser juzgado puesto que jugaba un papel de infiltrado. En fin, un cachondeo, el madero valiente juega a lxs ecologistas.

De pelo largo y con tatuajes que "corroboraban" su artificial compromiso, Mark se presentó a lxs que serían sus primerxs contactos en una granja de leche cuando tenía 33 años de edad, en el 2003. 

Desde el 2003 había participado en varias protestas. Tomó parte en casi todas las acciones de ese año en Gran Bretaña y más adelante, continuó con acciones como la contracumbre de Gleneagles contra el G-8 e incluso ayudó viajando a Islandia a mostrar su apoyo a una campaña contra la construcción de una presa.

Fue en 2008 cuando dió su auténtico salto a la acción y se ofreció como voluntario para ser el conductor en una acción en la que 29 activistas secuestraron un tren cargado con 1000 toneladas de carbón que habría ido a parar a la central de Drax.

A pesar de su, para muchxs, incuestionable lealtad, comenzó a levantar sospechas y algunxs comenzaron a pensar que era un detective investigando algún caso anterior. Cuando se comenzó a filtrar que el notas pasaba info a lxs bastardxs sobre el sabotaje de Rattclife-on-Soar, algunxs activistas insegurxs ojearon su pasaporte y lo pillaron in fraganti. Algunxs activistas se presentaron en su casa en Nottingham en Octubre del año pasado y hubo una confrontación tras la cual, asustado, se cree que huyó al algún otro país en el que vive actualmente.

Os dejo fotito del curioso personaje y de la central cuyo apagón, el notas ayudó a financiar y organizar al mismo tiempo que ayudaba a frustrar.