"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Nuevas protestas en Grecia contra el plan de ajuste del gobierno

Frente a la despreciable actitud del gobierno socialdemócrata de Giorgos Papandreu, quién consiguió aprobar en el congreso un duro plan de ajuste que define un nuevo paquete de medidas contra el pueblo, la huelga ha decidido continuar y ayer se proclamó un paro general de 3 horas en el que resaltó el sector de los transportes que paralizó su actividad en todo el país durante 24 horas.

Conductorxs de trenes, tranvías, metro y autobuses no prestaron su servicio en todo el día y a ellxs se les sumaron lxs empleadxs estatales que protestaron frente al parlamento gritando consignas como "Ladronxs" o "Abajo el gobierno y el Fondo Monetario Internacional".

Por otro lado, una llamada de teléfono anónima informó sobre un supuesto atentado de bomba en una oficina postal del Ministerio de Finanzas. El aviso, que resultó ser falso, provocó el desalojo del edificio por la policía, que envió expertxs en desactivación de explosivos al lugar poco después de recibir la llamada, lo que estropeó la jornada de trabajo de lxs esquiroles que allí se encontraban.

La mayoría de sectores, a pesar de no poder garantizar la huelga, sí han prometido continuar con las protestas los próximos días e incluso meses. El nuevo plan de ajustes y los últimos recortes del gobierno apuntan básicamente a una disminución salvaje de los gastos sociales del Estado mientras que el gasto militar o los subsidios a grandes empresas no se ven afectados de ningún modo lo que evidencia una vez más la complicidad del gobierno para con estas depredadoras y asesinas entidades. El gobierno prevé un programa de cierre de empresas estatales así como fuertes recortes salariales en la función pública y una serie de privatizaciones de las cuales todavía no ha concretado detalles. Con todo ésto, pretende gastar unos 6.100.000.000 € menos de lo que ya estaba previsto, y para lograrlo no se le ocurre otra cosa que subir los impuestos y recortar los gastos sociales y los salarios. De ningún modo se plantea siquiera el recortar los beneficios que destina a contribuir con las auténticas causantes de la crisis, las empresas multinacionales.

Pese a las protestas populares que son ya continuas y generalizadas en todos los sectores, status y ámbitos, el primer ministro Papandreu ha anunciado su intención de continuar con su plan de ajustes suicidando la democracia en beneficio de lxs más opulentxs y ricxs mientras la miseria se cierne cada vez más sobre aquellxs que levantan al país y a su economía.