"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Manifestación en A Coruña por el desalojo del CSO Casa das Atochas

El Centro Social Okupado Casa das Atochas era, hasta hace unos días, un espacio lleno de vida, auténtico generador de pluralidad cultural, autonomía, autogestión y compromiso. Un discurso político y una forma de vida coherente que nacieron de las ilusiones de un grupo de compañerxs de varios colectivos que tras contemplar como un constructor de la zona se dedicaba a pactar con el ayuntamiento para especular en el céntrico barrio de Monte Alto, expropiando terrenos con la excusa de la humanización de la zona sólo para tener vía libre para construir su basura de barrio elitista, deciden okupar un bajo ubicado en el nº 14 de la calle Atocha alta, perteneciente al propietario de la constructora que estaba detrás del derribo de la memoria. ¿Por qué le llamo derribo de la memoria?, todo viene de atrás, cada barrio tiene su historia y en el caso de Monte Alto, la historia no es sino digna de tener en cuenta, barrio donde Franco se ensañó, donde gran parte de la militancia anarquista de Coruña en los duros años de la guerra encontró su final fusilada o detenida. Hoy, el barrio era un símbolo, símbolo de humildad y perseverancia de sus habitantes que resistían como un pequeño reducto dentro de una asfixiante masa de gases, carteles de neón, centros comerciales y locales de diseño post-moderno hechos a medida de las falsas necesidades del S. XXI, supeditadas a intereses bancarios que alienan al individux en nombre de la civilización y el progreso más etnocidas. 

Frente a ésto, deciden construir un lugar sin amo, que no era de nadie pero todxs podían utilizarlo, utilizarlo para lo que fuese. Una herramienta sin igual en Galiza la cual permitía esbozar realidades que tenían como objetivo intentar romper la barrera del absurdo cotidiano en el que han transformado la productiva mercancía de nuestra existencia, una pequeña llama en la sombra a la que se llamó "Casa das atochas" (Casa de las antorchas).

Tras el duro trabajo de rehabilitación que fue necesario para construir un techo, limpiar las paredes o el suelo y hacer que un espacio olvidado, gris y muerto fuese habitable y re-utilizable, el Centro Social Okupado comienza su andadura hace más o menos 3 años, comenzando a desenvolverse en él gran cantidad de actividades que iban desde charlas sobre veganismo, activismo y charlas sobre contracumbres como el caso de la charla que se realizó recientemente, semanas antes de la cumbre de la OTAN en Lisboa, primitivismo y otros temas impartidas por ponientes tan interesantes como el propio Miguel Amorós, hasta proyecciones de documentales de varios tipos así como de obras de cine independiente, talleres de reciclaje, permacultura, malabares o autosuficiencia, actuaciones de teatro o conciertos de punk, rap, música experimental, crust etc..., evidentemente contemplando ésto desde una perspectiva de autogestión y careciendo la iniciativa de todo lucro que fuese más allá de ciertas ocasiones en las que se pedía una mínima contribución a fin de reunir fondos para una causa determinada como podía ser desde el mantenimiento del propio espacio hasta causas solidarias con presxs anarquistas, ayuda de financiación para varios colectivos y otras muchas iniciativas que se han apoyado en esta estructura de horizontalidad y resistencia para salir adelante.

Pero todo se muere, ya estábamos avisadxs pero aunque no era la primera noticia que teníamos del tema, siempre intentas aprovechar lo bueno hasta el final. Hace unos días la asamblea de la casa recibió la apabullante noticia de que la orden de desalojo había sido dictada y que el asesinato de la casa estaba ya en proceso. Muchos fueron los momentos allí vividxs para algunxs, muchas sonrisas, buenos y malos recuerdos, ¿quién olvida las comilonas veganas en su impopular comedor de los sábados?, ¿quién olvida aquella fachada, llena de colores, hoy gris con el único dibujo de una flor que al parecer sale del ladrillo de la apatía para morir, morir podada por la especulación y su violencia?. 

Para bien o para mal, ha existido, una realidad fuera de su esquema, un verdadero vehículo para el cambio social y la expiación de conciencia, un intento de construir vida en un mundo de cruel espectáculo donde las ruinas, la muerte, la rentabilidad del vacío y la no-vida han echado ya sus raíces, contaminando nuestra existencia, mercantilizando nuestras vidas.

Tras una muy satisfactoria jornada el pasado sábado que reunió a un alto número de personas en el centro social, donde hubo comida vegana gratuita, conciertos y un pequeño encuentro con distribuidoras anticomerciales, tuvo lugar ayer en la ciudad de A Coruña la ya anunciada manifestación contra el desalojo. Creímos haber dejado claro en la anterior manifestación que el buenrollismo presente en la misma se debía a que todavía vivía la casa das Atochas y que en el momento en que éso dejase de ser así, nuestra dialéctica cambiaría según las circunstancias. Éso fue lo que hicimos en una manifestación que partió del Campo de Marte a las 18:00 para desplazarse a las calles del moderno centro de la ciudad donde al grito de consignas como "Desaloxos son disturbios", "A casa das atochas non se desaloxa" o la ya mítica "Un desaloxo, outra okupación" sembramos el kaos en varios locales pertenecientes a empresas multinacionales, comerciantes de un apático modelo de felicidad en el que nos obligan a participar. Se atacaron con pintura varios lugares y se ocasionaron daños en algunos comercios.

No sabemos cuanto durará el parón, de momento la casa existe aunque hemos asumido ya su final pues no hay nada que hacer. Vendrán a desalojarnos, sin duda, pero no se encontrarán a un servilista rebaño dispuesto a que su pastor lxs saque a golpes de la casa, tened en cuenta que no será una sonrisa lo que encontraréis debajo de nuestras capuchas. Dicen que quién juega con fuego, termina por quemarse y ayer, ha quedado más que demostrada la verdad que se esconde detrás de esas sabias palabras.

Porque la okupación no tendría sentido sin vuestros desalojos o vuestra especulación, por éso os damos gracias, porque os debemos el objeto de nuestra rabia. Y porque por mucha reforma de mierda que pactéis con vuestrxs lacayxs sindicales hay algo que jamás encontrará lugar en las corruptas y apestosas urnas donde encerráis nuestra opinión, limitando la elección a VUESTRAS opciones y son nuestras conciencias.
 Desalojaréis nuestros sueños, pero nosotrxs okuparemos vuestras pesadillas.

EN VUESTRA LEY NUNCA HABRÁ LUGAR PARA NUESTRAS INSOBORNABLES ILUSIONES.
A CASA DAS ATOCHAS VIVE!!










Aquí os dejo la versión sensacionalista de la voz de Malicia (Galicia), títeres al servicio de las mentiras del poder. ¿A quién entrevistásteis?, ¿a lxs cuatro fachas de turno?, por Dios, y que un medio así se declare de izquierdas jajajajajajajaja es que no se puede ser más patético, demagogo y rastrero. ¡Parásitos!.