"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Francisco Outeiro, el anarquista gallego que intentó matar a Alfonso XII

Nacido en Lindin, parroquia de Mondoñedo (Lugo), el 14 de Marzo de 1860, en el seno de una familia de trabajadorxs, era hijo de un carpintero, José Outeiro Alonso también natural de la aldea y de Josefa Gonzalez, natural de Santa Marta de Meilán, en Río Torto (Lugo).

La familia vivía en el barrio de Castro, en una casa llamada Casa do Valadouro y cuando Francisco atentó contra el monarca, era huérfano de padre y de lxs diez hermanxs sólo vivían cuatro, lo que nos acerca una idea de la durísima situación de miseria que tenían que soportar las familias de trabajadorxs por aquella época. Con sólo 15 años, siendo todavía poco más que un niño se traslada a Madrid, ayudado por un pariente que trabajaba en el Ministerio de Gracia y Justicia y termina trabajando de criado en la casa de unxs burguesxs aunque más adelante se le reconocerá el empleo de pastelero. También en Madrid vivía su hermana, Luisa Outeiro, 6 años mayor que él.

El 30 de Diciembre de 1879, Alfonso XII acompañado de su esposa María Cristina de Habsburgo y Lorena regresaba al Palacio de Oriente después de pasear en su carroza por el parque del Retiro. Al llegar a la Puerta del Príncipe, Francisco descargó dos disparos de su pistola Lefaucheux contra lxs monarcas pero no alcanza sus objetivos y es detenido en el acto y acusado de regicidio frustrado. A pesar de que sorprendentemente el rey Alfonso XII solicitó su indulto, éste fue denegado por el Consejo de Ministrxs presidido por Cánovas del Castillo y Francisco fue condenado a muerte, encarcelado y ejecutado mediante el garrote vil, método usado así mismo para otrxs compañerxs condenadxs como Benigno Andrade "Foucellas", el 14 de Abril del año siguiente en el Campo de Guardias, en el barrio de Chamberí.

Con motivo de todo este revuelo, D. José Palacios López, señor Obispo de Mondoñedo por aquel entonces recibió una carta del Gobernador Civil en la que se le informaba de que acababa de producirse un atentado contra Sus Majestades pero que Dios había salvado sus vidas y por ello ambos estaban bien. El 31 de Diciembre, el Ilustrísimo Cabildo de la Catedral de Mondoñedo solicitó que al día siguiente, jueves, además de la misa conventual, se cantase al concluír la misma un "Te deum" como un supuesto agradecimiento a Dios por salvar la vida de lxs monarcas.

El ayuntamiento de Mondoñedo a su vez dirige un telegrama al Gobernador Civil de la provincia en el que escribe “Dígnese V. S. felicitar en nombre de este Ayuntamiento y Alcaldía a S.S. M. M. el Rey y la Reina, por haber salido ilesos del atentado cometido contra sus importantes personas. Mondoñedo 31 de diciembre de 1879” (Archivo histórico del Ayuntamiento de Mondoñedo, carpeta 2330).

Francisco era un compañero anarquista que perdió la vida intentando terminar con una monarquía de burguesxs asquerosxs que mantenían a su pueblo en la más absoluta miseria sólo para poder vivir ellxs en la más absoluta opulencia. A pesar de todo, hoy apenas se le recuerda entre los sectores de la izquierda tanto parlamentaria como extraparlamentaria y sólo es mencionado por las malas lenguas de la derecha que lo critican y criminalizan como a un simple terrorista. Pero nosotrxs sabemos la verdad.

Su cuerpo reposa hoy en el cementerio de San Martín.

Adjunto un par de ejemplares de la prensa de la época que hacen referencia a estos hechos.

Salud y anarquía.