"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Benigno Andrade "Foucellas", una leyenda de la resistencia antifranquista

El otro día os hablaba de Antonio Outeiro, otra de las grandes personalidades en Galiza de la lucha anarquista. Hoy, os traigo la historia de otro compañero que también se ha visto en cierto modo, eclipsado ante el olvido y la preponderancia de otras figuras a pesar de que su labor también es digna de contar.

Nació el 22 de Octubre de 1908, en la localidad de Foucellas, de donde toma su sobrenombre en la parroquia de Cabrui, Curtis, en el ayuntamiento de A Coruña. Concebido en el seno de una familia de campesinxs, estudió en la escuela primaria y desde muy joven trabajó ayudando a sus padres en las labores del campo para luego trasladarse a León, terminados los estudios primarios, a trabajar en las minas de carbón de Fabero, en Ponferrada.

Más adelante se casó con María Pérez, con quién tuvo dos hijxs, Josefa y Sergio. A causa de que su mujer trabajaba en la casa del médico de la localidad, Manuel Calvelo López, el cual junto con su esposa Isabel Ríos Lazcano dirigían la célula comunista de Curtis, llamada Sociedad Republicana Radio Comunista, Benigno pudo comenzar su militancia en dicha célula con la que simpatizaba.

Cuando estalló la guerra civil en Galicia, el 20 de Julio de 1936, Benigno se encontraba afiliado a la CNT y trabajaba en una serrería cuando decidió movilizarse con una columna que se dirigía a la ciudad de A Coruña la cual ya se encontraba tomada por los bastardos golpistas. Ante la superioridad de éstos, la columna retrocedió y Benigno volvió a Curtis donde tras reorganizarse participó en una requisa de armas en Fisteos y en otra de dinamita en la estación de tren de Teixeiro. Tras participar en esas acciones y temiendo las represalias franquistas en caso de ser descubierto, (la represión fascista acabó con el Dr. Calvelo y muchxs otrxs poco después en la cárcel de Coruña) decidió huir sólo al monte donde por las duras condiciones de vida, contrajo la enfermedad de diftería, por la que se vió obligado a esconderse durante la mayor parte de la contienda civil en distintos puntos del ayuntamiento.

Tras terminar la guerra, se recuperó y a sabiendas de que la guardia civil todavía no estaba tras su pista, se puso al frente sobre el año 1941 de una partida de Maquis compuesta casi en su totalidad por republicanxs huídxs de los temibles batallones de castigo que por aquel entonces asolaban Galiza. Con su columna,actuaba sobre todo en las zonas de Sobrado dos Monxes y Arzúa. Es en estos momentos cuando la guardia civil lo sitúa como el cabecilla de un grupo de resistencia y emprende su búsqueda mientras que Foucellas y sus compañerxs se valen de la ayuda de lxs campesinxs y aldeanxs para sobrevivir además de algún atraco de subsistencia a gente adinerada.

En 1943, el Partido Comunista controlaba el suministro de armas a lxs que se habían escondido en el monte y Foucellas pasa a formar parte de la IV Agrupación Guerrillera de Galicia, invitado por otro conocido guerrillero, Manuel Ponte Pedreira.

A finales de 1944 y con el partido comunista controlando toda la acción guerrillera de Galicia se da el IV Congreso de Federaciones de Guerrillas. Antón Seoane, el brazo militar y Xosé Gómez Gaioso, secretario general regresan de Cuba y Argentina para ocupar sus respectivos puestos.

En Febrero de 1945, Foucellas mata en el marco de una misión al cabo de la Guardia Civil de la zona de Curtis pero días después, resulta herido de bala al dispararse accidentalmente su arma mientras se desplazaba a caballo. Es encontrado por algunxs compañerxs y atendido de urgencia pero la guardia civil realiza varias detenciones de personas entre las que se cuenta su esposa, a la cual tras ser torturada e interrogada hasta la saciedad, ofrecen dinero por delatar a Benigno. Dadas las circunstancias y con la sombra de la guardia civil cerniéndose cada vez más sobre él, Foucellas es trasladado de inmediato al sanatorio de San Nicolás, en A Coruña, donde sus compañerxs le procuran una identidad falsa, la de Juan Fernández bajo la cual será operado. 

Durante varios meses que van desde finales de 1945 hasta mediados de 1946 se encuentra reposando en una casa del barrio de Monelos donde sigue ocultando su verdadera identidad. Es tal su desfachatez y su valor, que a pesar de estar bajo flamante orden de busca y captura por la guardia civil en toda Galicia, varias fuentes aseguran que acudió en numerosas ocasiones al estadio de Riazor disfrazado de monje sólo para ver jugar a su equipo, el Deportivo de A Coruña, de cuyo portero se había confesado siempre como un gran admirador.

En 1947 e influído por su contacto con grupos anarquistas, regresa a la lucha armada pero mantiene discrepancias con Antón Seoane quién disiente de las ideas anarquistas de Benigno y éste cambia su zona de actuación pero tras el asesinato de Manuel Ponte, uno de lxs más insignes guerrillerxs antifascistas, Benigno es destinado a las zonas más meridionales pasando por Lalín o la zona de Arousa al frente del destacamento Manolito Bello de la V agrupación.

La cosa se complicó cuando en 1948, el partido comunista Español (Carrillo y Dores Ibarruri, La pasionaria) negocian con Stalin la rendición de las guerrillas con lo que comienzan tiempos oscuros para la resistencia en Galicia, menguando considerablemente su poder justo cuando ésta parecía más fuerte.

Foucellas continúa su actividad y el día 6 de Noviembre de 1946 mueren ejecutados Antón Seoane y Gómez Gayoso, lo que provoca una profunda brecha en las fuerzas resistentes. La actividad de Foucellas mengua considerablemente a medida que sus compañerxs van siendo capturadxs y ajusticiadxs y mientras tanto, su captura se vuelve para lxs fascistas algo casi obsesivo, llegando a ofrecer a sus delatorxs grandes sumas de dinero, propiedades e incluso en el caso de algunxs acusadxs de colaborar con él en su día, se presentaban ofertas de puesta en libertad y salvo-conductos para escapar a América.

Finalmente y tras años de huída sin descanso es detenido el 9 de Marzo de 1952 en la costa de A regueira, donde se ocultaba en una cueva. Benigno había salido de su escondrijo para asearse en un río cercano pues,  ignorando que había sido delatado, pretendía acudir a una fiesta en la zona intentando mantener su identidad falsa. La guardia civil lo sorprende mientras se asea y él emprende la huída pero una de las balas de los guardias le alcanza en la pierna cortándole su evasión y resulta capturado.

Tras ser brutalmente torturado para intentar sonsacarle información, es juzgado por un consejo de guerra el 26 de Junio de 1952 en la Agrupación de Sanidad Militar de A Coruña y sentenciado a muerte a pesar de que algunos cargos opinaban que esa condena debería ser conmutada pues las ejecuciones impedían a España el ser aceptada por el mundo Occidental. Benigno Andrade, alias Foucellas, es ejecutado finalmente el 7 de Agosto de 1952 en la cárcel de A Coruña, vía Garrote Vil.

Sus restos descansan hoy en el cementerio de San Amaro de la misma ciudad, en una fosa común.

BENIGNO ANDRADE "FOUCELLAS", COMPAÑEIRO E LOITADOR, SEMPRE NA LEMBRANZA.


Aquí una imagen de su casa natal, hoy convertida en un monumento a su memoria.