"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 7 de diciembre de 2010

Bahía de Pasaia, el vestigio de una insurrección olvidada...


El 22 de Marzo de 1984, amparadxs por la oscuridad de la noche, cruzaban en una lancha fueraborda el peligroso y arriesgado paso de la frontera que separa San Juan de Pasajes de Francia cinco activistas de los Comandos Autónomos Anticapitalistas, acompañadxs por la perra de uno de ellxs.

Lo tenían todo previsto, se acercaban ya a la orilla de la bahía cuando su compañera realizó la señal convenida que les aseguraba que no había peligro. Ellxs, confiando en su lealtad, se apresuraron a la orilla donde todxs bajaron. Se disponían a bajar a la perra de Joseba cuando de un momento a otro, se vieron iluminadxs por los cegadores focos de la policía nacional mientras un fuerte grito rasgaba sin piedad el silencio de la noche. "¡Alto, policía!". Apenas pudieron moverse cuando una lluvia de balas se cernió sobre ellxs. Cuatro de lxs compañerxs se tiraron al agua y las balas alcanzaron a unx de ellxs, que yacía en la orilla junto a la perra de Joseba, abatida a su vez por los disparos. Un gran número de lanchas de la policía nacional cerraba el paso a sus compañerxs que intentaban escapar nadando a quienes obligaban a punta de pistola a subir a las lanchas para llevarlxs a tierra.

Una vez allí, con los brazos detrás de la nuca y arrodilladxs en el suelo, se obligó a todxs, unx por unx, a revelar sus nombres. Joseba es apartado del resto del grupo, lo justifican con una tajante sentencia, "tú eres el comandante" le dicen. Luego, otros hombres, dos con ametralladoras y uno con una escopeta se dirigen al resto de compañerxs y tras una sóla frase que reza "vais a morir", son abatidxs a disparos en el medio de la playa. Lxs cuatro compañerxs, arrodilladxs e indefensxs, son abatidxs y sólo Joseba y la compañera utilizada como cebo, llamada Rosa, a la cual previamente habían sometido a inhumanas torturas para lograr su colaboración, sobreviven a la masacre.

En los juicios que siguieron a todo ésto, una pareja que había acudido a la zona en busca de intimidad y que sin ver nada ni encontrarse siquiera cerca del lugar del suceso, fueron igualmente retenidxs por la policía que lxs obligó a tumbarse boca abajo, sirvieron de testigxs auditivxs, siendo obligadxs por la policía a declarar que habían escuchado "¡alto policía!" y luego un fuerte tiroteo. De ésta manera, el crimen quedó impune al considerar el juez que lxs agentes habían disparado en defensa propia.

En la cúpula del PSOE de Euskadi se celebra la acción policial. Enrique Casas, secretario general de dicho partido y uno de lxs fundadorxs del por aquel entonces recién creado GAL, asesinado meses atrás por Comandos Autónomos Anticapitalistas había sido vengado.

Poco se recuerda hoy de estos sucesos, acaecidos en un marco político y social muy complicado en el cual tras la farsa de la transición, las luchas sociales veían menguar su fuerza por momentos a causa de la confianza que las masas depositaban de forma seguidista y borreguil en una mentira política que sólo pretendía vendernos al mercado capitalista, dirigirnos hacia la explotación y hacia el modelo social que sería la antesala de la dictadura del siglo XXI. En una guerra abierta del Estado contra las fuerzas que se disputaban la hegemonía de la "liberación nacional Vasca" los Comandos Autónomos Anticapitalistas surgieron como una alternativa que pretendía ir más allá, desbancarse totalmente de la complicidad y el reformismo vertical presente en las luchas sindicales y partidistas así como, lejos de la tradicional estructura de síntesis, servir de plataforma y soporte de acción a las luchas obreras de carácter autónomo que desde la huelga salvaje que paralizó durante dos meses la producción en Victoria en el año 1976, movilizaban a lxs trabajadorxs en las fábricas y asambleas de Victoria, ofreciendo una verdadera forma de lucha que logró poner en jaque a las élites de este sistema más de una vez las cuales por aquel entonces, construían el marco de lo que luego sería la mal llamada democracia capitalista.

El asesinato de Casas en vísperas de elecciones no fue otra cosa que un intento de los C.A.A. de actuar en respuesta a la antidemocrática medida adoptada por un gobierno que osaba enarbolar el nombre de socialista, el Grupo Antiterrorista de Liberación que bajo la excusa del terrorismo, borraba del mapa a todxs aquellxs que podían suponer una amenaza a su perfecta democracia de explotación y muerte. No se buscaba, a diferencia de la mecánica adoptada por ambas ETA (militar y político-militar), atacar a lxs perrxs al servicio de lxs culpables sino asestar un duro golpe a sus amxs a fin de terminar con ellxs para, tras organizar a las masas, volver a tomar las fábricas y las calles en un grito que pedía la anarquía y la emancipación del individux, la libertad y una realidad de solidaridad, autogestión y apoyo mutuo, de cultura y aprendizaje libre, racional y científico. El grito hoy acallado, casi inaudible pero que sigue agitando nuestros corazones.

La revolución se encontraba al alcance de la mano pero la respuesta de lxs líderes políticxs fue tan despiadada que unida a la desmoralizante respuesta de otras organizaciones partícipes de la lucha armada que se negaron a colaborar con los C.A.A. por su componente anarquista, sólo aceleraron el declive de la lucha social rubricando con la sangre de lxs caídxs en aquella bahía el gris sendero por el que la clase trabajadora caminaba hacia la no-vida.

Hoy, no olvidamos su compromiso y seguimos en pié, conspirando en la sombra y prefiriendo morir a ser sometidxs pues la transición democrática no sólo no ha mejorado la situación sino que tampoco ha cambiado el collar de muchxs de sus perrxs, los cuales siguen mordiendo igual que en la dictadura.

Os dejo aquí una entrevista realizada por lxs compañerxs de la radio libre Kalimera a Joseba, el único superviviente de lxs que viajaban en la lancha aquella fatídica noche de Marzo del 84.



SOMOS LXS HIJXS DE LA REVUELTA, SU SANGRE Y SUS LÁGRIMAS SON EL COMBUSTIBLE DE LA HOGUERA QUE HOY ILUMINA NUESTROS SUEÑOS.
BAHÍA DE PASAIA, NI OLVIDO NI PERDÓN
¡¡ CRIMEN DE ESTADO !!