"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 21 de diciembre de 2010

Argentina - Un siglo de terrorismo de Estado y peleas por la tierra.

"La tierra no le pertenece a nadie, salvo al viento"- Profeta Jose Luís.

Corría la década de 1870 en el Sur de Argentina. El ejército de Roca inicia su llamada conquista del desierto bajo el gobierno de Nicolás Avellaneda. Se desencadena entonces una brutal represión contra lxs indixs de las Pampas y la Patagonia que se salda con miles de muertxs y cerca de 14.000 indixs que son despojadxs de su identidad, su cultura y su vida para terminar siendo distribuídxs como mercancías para servir a las clases altas que necesitaban cocinerxs, amas de casa y otrxs lujxs que sólo ellas podían permitirse.

Concluído el genocidio, sólo faltaba que la burguesía local y el Estado se repartiesen el botín. El historiador Felipe Pigna escribe sobre ésto: "La llamada 'conquista del desierto' sirvió para que entre 1876 y 1903 (...), el Estado regalase o vendiese por moneditas 41787023 hectáreas a 1843 terratenientes vinculados estrechamente por lazos económicos y/o familiares a los diferentes gobiernos que se sucedieron en aquel período". El general Roca fue uno de lxs más beneficiadxs por la matanza y fue recompensado además de con 15.000 hectáreas, con una línea de trenes que llevaría más adelante su nombre y su cara, que aparecería poco después en los billetes de cien pesos. Otrxs beneficiadxs fueron grandes familias de terratenientes que ostentaban ya entonces un consolidado y fuerte poder económico y/o político u otras familias que comenzaban a construir sus imperios de saqueo, muerte y gloria.

A finales del S. XIX, la Argentina, que se encontraba desolada por los distintos conflictos bélicos de los que fue escenario, comenzó a ser repoblada con inmigrantes europexs pero de manera contraria a la visión de futuro que tenía Sarmiento, no eran Alemanes ni Francesxs lxs que abarrotaban los barcos, sino Españolxs e Italianxs y con ellxs, las ideas y sueños que por aquel entonces resonaban en los gritos obreros, el socialismo y el anarquismo.

La mayoría de estxs inmigrantes se asentó en zonas rurales pero aquellxs que no encontraron trabajo allí, se vieron en la obligación de hacinarse en grandes ciudades donde el trabajo escaseaba y por si fuera poco, lxs grandes propietarixs de las viviendas exigían cada vez alquileres más prohibitivos. Por ello, en 1907 se dió lo que conoce como Huelga de Inquilinxs en la cual casi mil personas estuvieron cerca de dos meses sin pagar ni un botón de su camisa por los alquileres, lo que trajo una nueva ola de represión que se saldó con detenidxs y heridxs por doquier entre lxs insumisxs.

En Buenos Aires, con la llegada de gente del campo o de otras naciones cercanas que buscaba en la ciudad una nueva oportunidad de empleo ante la perspectiva de los nuevos mercados emergentes cuya aparición vino dada por la sustitución de importaciones de los años 30, el problema de la vivienda se agravó considerablemente y en 1940 se podían ver ya las primeras ciudades colmena, llamadas Villas Miseria que eran pobladas por habitantes del centro y/u otras personas llegadas de los países limítrofes. En estas ciudades la pobreza y el desamparo eran excesivos y el nombre de algunas habla por sí sólo como es el caso de la actual Villa 31 del Retiro, conocida entonces como Villa Desocupación.

A pesar de que ésto afectó negativamente a la economía Argentina, no se reprimió de ninguna manera pues al Estado no le convenía un ataque a la que por entonces era su mano de obra más barata y flexible en la todavía naciente industria que se hacía poco a poco un hueco en los entornos urbanos de Argentina.

En 1960, con la dictadura de Onganía se comenzó a llevar a cabo una campaña de brutal represión que se tradujo en que miles de familias fueron deshauciadas y deportadas desde las villas a zonas conurbanas para de ese modo "limpiar" la ciudad de pobreza, abriendo la puerta a las grandes entidades del poder económico que no tardaron en volcar su carroñera ansia en el negocio inmobiliario y la especulación salvaje para urbanizar y transformar entornos de marginación social a los que la mala situación económica había empujado a tanta gente a vivir en nuevas metrópolis elitistas diseñadas a medida de los intereses de lxs más ricxs. Con la última de las dictaduras militares este problema encontró su máxima expresión, cuando el Estado impulsó el proceso con políticas como el desalojo de Villas, la Ley de locaciones urbanas o el código de planeamiento urbano de Buenos Aires.

Obviamente, ésto derivó en un problema de demografía espectacular y entre los años 80' y 90' grupos organizados de personas a las que habían echado de sus viviendas en las últimas décadas, decidieron la acción directa para ser ellxs mismxs quienes, mediante la okupación de tierras, ofreciesen una respuesta a la grave situación habitacional que asolaba el país, untando a base de bien los bolsillos de grandes terratenientes, empresarixs y personalidades varias del gobierno.

A pesar de que el fenómeno se detuvo en los últimos años, actualmente ha vuelto a tomar forma y se desencadena otro ciclo de lucha por la tierra y la vivienda pues las políticas que el Estado argentino utilizó en las últimas décadas para intentar reparar el daño, no sólo no lo han reparado, sino que lo han agravado y han abierto la puerta a más y más factores externos sumando la pobreza al déficit habitacional y social. Según afirma el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) casi 2'7 millones de hogares portuarios son considerados deficientes además de existir una cifra aproximada de un millón de casas desocupadas a las cuales lxs trabajadorxs no pueden acceder ya que al no encontrarse en alquiler, la única vía legal es adquirir la propiedad y los elevados precios las vuelven prohibitivas para la gran masa popular que no posee dinero suficiente para permitirse tal lujo. Estas datos datan (valga la redundancia) del año 2009 y la situación se ha agravado en el 2010 ante la nula actividad del gobierno por paliar el problema de la vivienda. Además, en un 70% de los hogares con una situación más precaria, el problema habitacional es una realidad que toma forma en que en muchas casas, varias familias tienen que compartir incluso habitación por no poder pagarse reformas que les permitan ampliar el número de estancias o adquirir otra propiedad.

A todo ésto, se le suma en la ciudad de Buenos Aires la violenta cadena de desalojos llevada a cabo por la UCEP (Unidad de Control de Espacios Públicos), una estructura parapolicial que funciona bajo la gestión de Mauricio Macri, un ricachón de lo más versátil que además de ser dirigente deportivo, ingeniero civil e hijo de un poderoso empresario, fue nombrado en el año 2007 Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, cargo que está previsto que ocupe hasta el 2011. Usando escuchas policiales sin orden judicial o volviendo a contratar a policías con antedentes criminales, esta fuerza de choque tuvo el objetivo de expulsar a lxs pobres de las ciudades en violentos episodios que abrieron una brecha entre la opinión pública y el gobierno que unida a las continuas movilizaciones populares pusieron aparente fin a la UCEP. No obstante, algunas personas denuncian que siguen actuando de la mano de Macri que a base de terror y violencia alcanzó en estos tres años un récord de desalojos en espacios culturales y comunitarios o casas de familia.

Las tomas de tierra en la provincia de Buenos Aires se han multiplicado y ante la falta de empleo o el crecimiento del trabajo precario, problemáticas agravadas por el efecto de las ineficientes políticas sociales, numerosas familias han okupado tierras privadas o fiscales donde construyen sus pobres chavolas. Al contrario de lo que pretenden hacernos creer los medios, quienes relacionan a las okupaciones de tierras con inexistentes intereses del narcotráfico u otras formas de crimen organizado (con objeto de crear un sentimiento de rechazo de las masas en buena situación económica hacia estas pobres personas que sólo buscan un sitio donde vivir en paz frente al depredador avance de las grandes empresas) la toma ilegal de tierras es la única solución para cientos de deshauciadxs frente a unas instituciones públicas que lxs marginan y unos circuitos legales construídos en base a una sociedad de lujo y riquezas que estas personas no pueden aspirar a alcanzar. Las medidas a adoptar por el Estado siguen siendo, no obstante, el desalojo forzoso y unas mecánicas cada vez más severas para los grupos de personas que okupen tierras.

Obviamente, este problema no es de ningún modo un caso aislado en la capital y en otras zonas también se dan casos similares. Por ejemplo, la barriada de Dos Banderas, en Ushuaia, la capital de Tierra del Fuego, es desde 1997 hogar de varias familias empujadas allí por los altos costes de los alquileres en la provincia donde son necesarios de media 2000 pesos para alquilar el más pequeño de los apartamentos siendo el salario mínimo (fijado en el país por el gobierno y aprobado por gremios, funcionarixs y empresarixs) en Argentina de unos 1740 pesos. Por ésto, desde hace una temporada se vienen okupando las tierras fiscales que rodean la ciudad y ante este fenónemo, que se ha expandido en los últimos años, la respuesta municipal sigue siendo la de favorecer los grandes negocios inmobiliarios mientras de manera paralela impulsan sistemáticamente la expulsión de las masas que okupan las tierras.

Al igual que se han extendido las tomas de tierra, también se han extendido la represión y los asesinatos. En la comunidad de Chuschagasta, Javier Chocobar fue asesinado por terratenientes el 12 de Octubre de 2009 en la provincia de Tucumán. La policía ha llegado a contratar a personas a las que tenía bajo orden de busca y captura (como el Barra Brava "Julito" Capella que el pasado día 10 disparó contra un grupo de asentadxs en Villa Soldati, dejando a una persona muerta) y a colaborar con bandas organizadas a quienes a cambio de las propias tierras que estas familias ocupan, contrata para disparar o atacar a lxs asentadxs indefensxs. Por otro lado, en desalojos como los que recientemente han tenido lugar en Buenos Aires donde la policía llegó a detener una ambulancia para fusilar al joven herido de 28 años que iba dentro, herido, en plena calle ha quedado más que claro el verdadero carácter del progresismo y la "democracia" que ofrece la presidenta Cristina Fernández de Kirchner quién ha felicitado a algunxs responsables de esta situación como Gildo Insfrán cuando éste inauguró una obra eléctrica pero sin embargo ha evitado varias veces hacer declaraciones sobre los asesinatos que genocidas sin escrúpulos que se encuentran bajo su gestión llevan a cabo contra seres humanxs que en un mundo dominado por los grandes poderes económicos. sólo buscan un sitio donde poder vivir.

Como podéis comprobar, el problema habitacional y de vivienda tiene ya más de un siglo de historia y no es algo nuevo como nos quieren hacer creer sus medios. Se originó con el capitalismo, el modelo neoliberal lo empeoró, terminó de degenerar con la dictadura y perdura hasta hoy vulnerando derechos humanos de miles de individuxs. En la mayoría de los casos de desalojo, se inician causas civiles y en algunos, incluso se ha llegado a tomar medidas penales por usurpación. Surgen nuevos combos que sádicxs jueces y juezas utilizan para encausar a lxs detenidxs como por ejemplo, el famoso "usurpación, atentado y resistencia a la autoridad" para una persona que se niegue a abandonar un terreno en el que se ha visto obligada a subsistir para que luego la tierra quede vacía o en manos de algún empresarix cabrón/a. Además, la democrática fuerza de justicia, definida en un inhumano aparato represivo, lleva a cabo violentos y desproporcionados desalojos que son calificados desde las altas esferas como "ejemplares", es decir, se asesina, encarcela y apalea a miles de personas para desalentar a aquellxs que decidan seguir sus pasos. Algo parecido hacían en Auschwitz cuando para intimidar a lxs presxs que pensasen en intentar fugarse, por cada fuga eran fusiladxs o encerradxs hasta morir de hambre 20 presxs que eran escogidxs arbitrariamente. Pero claro, aquellxs eran nacionalsocialistas, ésto, son demócratas o al menos, éso nos cuentan.

Mientras tanto, la situación es cada vez más agobiante y las organizaciones sociales y de derechos humanos ya no saben qué hacer y cada vez muere más gente. ¿Cuál fue el delito de un campesino de cinco años abatido por el disparo de un guardia privado que custodiaba un campo que sus padres habían okupado para vivir?, ¿cuál fue el delito del joven Ava-guarani de la Loma que la seguridad privada de San Martín del Tabacal mató de una paliza en el 2006?, ¿cuánto vale en Argentina la vida de un pobre?, ¿cuánto vale para lxs progresistas?, ¿cuánto para este mercado?. Como dijo Eduardo Galeano, ellxs son lxs nadie, que valen menos que la bala que lxs mata.


El pasado Domingo 19 de Diciembre, un grupo que se identificó en el comunicado enviado a la prensa del Estado como "Individualidades Anarquistas Jorge Baños" reconoció la autoría de un atentado con bomba en una sucursal del BBVA en Buenos Aires, como respuesta a las continuas matanzas que desde las instituciones públicas, intentan naturalizar la criminalización y persecución de la pobreza. Desde aquí mi apoyo a lxs responsables del bombazo. Porque ya es tarde para mirar atrás, para retroceder, es hora de dejar de mentirnos. No, no condeno la violencia contra unos símbolos de un poder que me asfixia día a día. El atentado no ha matado a nadie, lloriquean cuando tiemblan unos cristales, nos llaman terroristas, nos secuestran y matan cuando arden unos billetes pero sin embargo, ellxs se valen de la opresión y el terrorismo de Estado enmascarado de democracia y misiones humanitarias para garantizar sus intereses. La próxima vez, apuntaremos mejor. Creo que a estas alturas la demagogia no tiene ya sentido. No, no condeno la lucha armada, soy parte de ella y los discursitos de demócrata de salón y urna siento decir que sólo me producen náuseas. Es hora de responder con algo más que la otra mejilla, es hora de acabar con lxs mayores asesinxs y terroristas de la historia.


Porque nos han robado todo, el orgullo, la identidad, el futuro y la vida. Porque nos encierran en sus esquemas, despojándonos de nuestro ser, diseñando nuestra existencia para que sólo seamos otro más de sus productos, otra más de sus rentables mercancías. Y porque sus indolentes almas seguirán así hasta que alguien les ponga fin. Nosotrxs tenemos algo que ellxs temen y que nunca, nunca podrán quitarnos. Nosotrxs tenemos el odio, la rabia, la unidad, la ilusión y lo más importante, la pólvora para encender este cóctel y dirigirlo contra lxs responsables del genocida más respetado del mundo, el capitalismo.


A todos esos bancos, empresas transnacionales y entidades del poder financiero, periodistas, jueces, abogadxs, fiscales, policía, sindicatos verticales y burguesía sindicalista, medios de comunicación al servicio de las mentiras del sistema, progresistas y autoritarixs del mundo. Llegará el día en el que esas palabras que hoy no os dejan conciliar el sueño, os hagan caer en el sueño del que nunca, nunca volveréis a despertar ni vosotrxs ni la inhumanidad ni la tiranía que definen vuestro asqueroso mundo.


Contra la civilización de la estupidez, seremos bárbarxs incontrolables, que nuestras últimas palabras sean tolerancia, justicia, igualdad, amor, esperanza, solidaridad y LIBERTAD. Muerte a lxs policías asesinxs de Formosa, Villa Soldati y Río Negro. Muerte a Mauricio Macri. Solidaridad con lxs compas presxs en los penales argentinos de Marcos Paz y Villa Devoto. Porque ser pobre no es un delito, es la consecuencia derivada de vuestra opulencia.


Asesinxs de conciencias, secuestradorxs de sueños, jamás acabaréis con la llama que mantiene vivos nuestros insobornables corazones. Saqueos, disturbios, motines, huelga salvaje, desobediencia civil y acción directa. Reventaremos en mil pedazos esta puta realidad.


¿Si no es hoy, cuándo?, ¿si no somos nosotrxs, quiénes?.
¡¡Por la liberación animal, humana y de la tierra!!
¡¡Dignidad y rebeldía, piedras y fuego!!
CAPITALISMO ASESINO