"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

viernes, 26 de noviembre de 2010

La inocencia en el tribunal, condenada ¿por no saber amar?


Hoy, 25 de Noviembre, es el Día internacional contra la violencia machista pero no hablaré en este texto de cómo el espectro de la política "progre" sacará provecho de esta fecha con discursitos oportunistas de pretendido (ergo, falso) carácter antisexista, no. Por el contrario, os relataré un caso que sinceramente, una vez más, me lleva a pensar en las lujuriosas vacaciones que la diosa Justicia parece se está tomando a costa de todxs nosotrxs.



Hoy os contaré el caso de Maria Teresa Sola, una mujer que estos días está siendo juzgada por matar a "su" marido con una mancuerna. Luego se dirigió al domicilio de su hija, a quién confesó el crimen y ambas acudieron a comisaría donde reconocieron los hechos y fue detenida como autora confesa de un homicidio.

Tras unos días, fue juzgada y en el juicio se esclareció alguna que otra verdad, la verdad de una mujer que atormentada no encontró otra salida. Tanto la hija de la víctima real, es decir, la procesada como la propia procesada, alegaron lo mismo. La supuesta víctima era un maltratador sin sentimientos, machista y sádico que llevaba toda la vida haciendo daño a gente que sólo le brindaba cariño.

A pesar de que el ministerio fiscal comenzó como en todo juicio atacando a María Teresa, tras tres días de proceso, ya no se atreve a intentar limpiar el nombre del maltratador en cuestión. Su historial no era para menos.

El tío abusó de su hija y de su sobrina cuando éstas todavía eran niñas además de mantener relaciones sexuales con una adolescente años atrás. Un día, cuando su hija con 13 años tuvo su primera menstruación, éste la obligó a gritos y bajo amenazas a correr completamente desnuda por la playa mientras sangraba por su vagina para, según él, "que todxs supieran que ya era una zorra como todas". Además, humilló y pegó a "su" mujer durante todo el tiempo que estuvieron conviviendo, apedreaba a las parejas de homosexuales que veía y cada vez que veía una noticia en el telediario o en algún medio de comunicación, relativa a un asesinato por violencia de género en caso machista, se alegraba usando argumentos como por ejemplo que "había una zorra menos en el mundo". 

Entre toda esta pesadilla, María Teresa, cansada de aguantar ésto, optó por resolver las cosas y escogió quizás el momento menos adecuado. Al parecer, la forense sostuvo «que la víctima tenía en su cuerpo un somnífero que se compra con receta, en una dosis superior a la prescrita y que el fallecido no tenía en su hoja clínica el uso de ese medicamento». Ésto sirvió a la acusación para pedir un aumento en los cargos de homicidio a asesinato al estimar que tras dar a "su" marido el sedante y dormirse éste a pata suelta, María Teresa cogió una de las pesas que "su" marido usaba para hacer ejercicio y lo golpeó con el artefacto hasta acabar con él. Ésto ha servido a la acusación para alegar que "el tribunal no debía dejarse llevar por la compasión" y que "se estaba juzgando a la víctima cuando la juzgada debería ser la mujer que sedó a "su" marido para matarlo".

No obstante y a pesar de las reafirmaciones de la forense en que no se había equivocado en el diagnóstico, el abogado de la defensa supo jugar su papel y con su alegato final desmontó por completo a la acusación presentándose al día siguiente con varios paquetes con sello de varias farmacias del medicamento encontrado en el cuerpo de la víctima, demostrando con la factura que los había comprado ese mismo día en cada una de las farmacias de la zona y que no había necesitado ningún tipo de receta médica, demostrando así mismo que el medicamento en cuestión era un leve sedante que la "víctima", culturista, usaba para concebir el sueño de manera agradable después de realizar sobre-esfuerzos. El abogado terminó su alegato entre lágrimas afirmando que María Teresa era una persona de "bondad infinita" y ella en sus últimas palabras para defenderse dijo "Ya sólo pido a la vida ver los ojos de mi nieto y no los de mi marido. Sólo quiero estar tranquila mis últimos días".

Yo me pregunto, ¿Tiene que pagar esta mujer por haberse librado de semejante escoria indolente?, ¿por haber llevado una vida de maltrato, humillación, sumisión y odio que llovían sobre ella como golpes de "su" marido sólo por?, ¿que?, ¿por quererlo?, ¿por ofrecerle su corazón y su cariño?, ¿por éso tenía que sufrir maltrato?, ¿qué coño pasa en la justicia de este país?, ¿necesitáis que una mujer vaya con la cara marcada a comisaría para hacerle caso?, ¿necesitáis mujeres muertas en el telediario para daros cuenta de que vuestrxs propixs vecinxs pueden ser como él/ella?. 

Ésta es la historia de una mujer inocente cuyo destino oscila ahora entre la absolución o una condena de prisión por asesinato. Todo se debate estos días en el juzgado de la Audiencia Provincial de A Coruña pero lo que de verdad quiero que quede claro es que yo habría hecho lo mismo. Sólo que ni habría esperado a que se durmiese ni mucho menos habría usado algo tan contundente como una pesa. No, no, yo habría sido mucho más sádico, pues creo que la compasión con gentuza como ese "hombre" sí que deberia ser un delito.

Actualizo a día 08/12/2010 a las 19:35 : La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado finalmente a la procesada a quién, basándose en la acusación del jurado popular que declaró a la mujer culpable de asesinato, ha impuesto la pena mínima para este delito, 15 años (pudiendo llegar la condena por asesinato a un máximo de 20).

La defensa de la acusada, solicitó tras escuchar el veredicto del jurado popular que le fuesen impuestos 7 años y medio mientras que la fiscalía pedía 18. A su vez, el tribunal compuesto por ciudadanxs ha solicitado encarecidamente que el gobierno indulte a la acusada por lo que la Audiencia ha incluído en la sentencia iniciará los trámites para solicitar al ejecutivo central su libertad.

El tribunal consideró que la acusada había actuado con alevosía pues mató a su marido golpeándole con una pesa mientras éste dormía además de considerar que había actuado con premeditación por lo que fue rechazado el atenuante de arrebato y tampoco consideró las exímenes de legítima defensa y/o de miedo insuperable.

¡PERO QUÉ COJONES LE PASA POR LA CABEZA AL MALDITO JUEZ MISERABLE QUE ENCARCELA A UNA MUJER 15 AÑOS POR DEFENDERSE DE UN GUSANO SIN ESCRÚPULOS QUE LLEVABA TODA SU VIDA MALTRATÁNDOLAS Y ATEMORIZANDOLAS A ELLA Y SU HIJA!, ¿¡DE QUÉ ES CULPABLE!?, ¿DE LIBRARSE ELLA MISMA DEL MIEDO DEL CUAL VUESTRAS ABSURDAS LEYES LLENAS DE LAGUNAS Y TRÁMITES NO LA HAN AYUDADO A LIBRARSE?. ¿QUÉ PASA SEÑOR JUEZ?, ¿USTED TAMBIÉN LE PEGA A SU MUJER?.

ME PRODUCE ASCO ESTA SENTENCIA Y ME PRODUCE MÁS ASCO TODAVÍA VER QUE NINGUNA ASOCIACIÓN DE VECINOS NI NINGUNA DE ESAS SUPUESTAS ORGANIZACIONES QUE DICEN COMBATIR LA VIOLENCIA DE GÉNERO DESDE EL AMPARO DE LAS INSTITUCIONES PÚBLICAS HAYA HECHO NADA NI SE HAYA MOVILIZADO PARA PEDIR LA ABSOLUCIÓN DE ESTA MUJER.

¡MARIA TERESA, ESTOY CONTIGO, TÚ NO HAS HECHO NADA!

MUJERES EN COMA POR PALIZAS, MUERTAS EN DISCUSIONES O DEMASIADO ATEMORIZADAS PARA DENUNCIAR A SABIENDAS DE QUE LA JUSTICIA LAS SUMIRÍA EN TRÁMITES, EN FIRMAS Y FIRMAS DE DOCUMENTOS TRAS LAS QUE ELLAS TENDRÍAN QUE VOLVER A SALIR A LA CALLE, AMENAZADAS Y MIRANDO HACIA ATRÁS, SIN PODER CAMINAR TRANQUILAS SÓLO POR AMAR Y NO SER AMADAS.

¿HASTA CUÁNDO?.

CONTRA LA VIOLENCIA SEXISTA, TOLERANCIA CERO Y RESPUESTA CLARA.