"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

martes, 30 de noviembre de 2010

Análisis frente al reciente conflicto entre las dos Koreas


El 23 de este mes se produjo en la isla de Yeonpeong, limítrofe entre las dos Coreas, el más grave choque en largos años de conflictos fronterizos entre ambos Estados. Desde 1999, se han producido con éste 3 encontronazos pero ninguno de esta envergadura.

El conflicto comenzó cuando Corea del Sur, que tiene en la isla una base militar, realizaba maniobras en aguas próximas a la costa Norcoreana y fue respondida con intercambio de artillería por parte de Corea del Norte. Por ello, la gran mayoría de medios de comunicación hablan de una provocación Norcoreana pero el analista Rafael Poch sostiene que “Lxs surcoreanxs dispararon sobre lo que Corea del Norte presenta como ‘sus aguas territoriales’, sobre las 13:00. El bombardeo Norcoreano, justificado por Pyongyang como ‘respuesta a la provocación Surcoreana’, comenzó a las 14:34 y concluyó a las 14:55. (…) lxs Surcoreanxs respondieron bombardeando la costa Norcoreana. Una segunda salva Norcoreana se disparó a las 15:10, seguida de una respuesta Surcoreana a los quince minutos…”. Las consecuencias de sendos ataques se definen en un balance de 4 muertxs y 25 heridxs aproximadamente, tanto militares como civiles, en el lado sur, además de graves daños materiales. Así mismo, se desconocen los efectos materiales y/o número de víctimas en el lado Norte.

El presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak no tardó en pronunciarse condenando totalmente la actitud de lxs norteñxs y amenazando con una "fuerte represalia" mientras calificaba lo sucedido de "una clara violación del armisticio de 1953 por Corea del Norte".

EE.UU. tampoco se hizo esperar y tras mostrar su solidaridad oportunista con Corea del Sur, donde sea dicho de paso, tiene 28.500 tropas destinadas en diferentes bases, envió un portaaviones nuclear a la zona, ratificando el ejercicio aeronaval conjunto cuyo desarrollo comenzó el pasado domingo 28. No obstante, afirmaron en un comunicado que no optan por ahora por un ataque militar sentenciando que "Aunque estas maniobras estaban programadas demuestran la fortaleza de nuestra alianza. Tendrán carácter disuasivo y defensivo".

Por otro lado, China, que mostró su solidaridad con Corea del Norte, instó “fuertemente a ambas partes a que conserven la calma y la moderación y a que sostengan conversaciones tan rápido como sea posible para impedir que incidentes similares ocurran nuevamente”.

No obstante y a pesar de las llamadas del gobierno Chino al consenso y el diálogo, con éstos últimos acontecimientos se intensifica hasta límites insospechados la tensión existente entre los dos lados que encontró su apogeo tras el hundimiento de una corbeta surcoreana el pasado mes de Marzo, cuya responsabilidad fue atribuída por el gobierno Sureño a Corea del Norte quien ha rechazado desde un primer momento toda implicación en el mismo. Tras aquellos hechos, Corea del Sur optó por las represalias comerciales además de pedir ayuda al Consejo de Seguridad de la ONU. Corea del Norte, ante las continuas campañas de Corea del Sur por inculparles, adoptó posturas hostiles que se vieron reflejadas en una interrupción total de las telecomunicaciones además de denunciar el tratado de no-agresión de 1991.

Analistas e investigadorxs han definido ésto como la continuidad en el intento de imperialismo orquestado desde Seul que tiene como objeto imponer el tan ansiado por las potencias capitalistas desmantelamiento nuclear de Corea del Norte, quién pretende utilizar el humilde potencial nuclear adquirido actualmente como un blindaje contra las políticas neoliberales que parecen querer exhortar al gobierno de Kim Jong-Il a retomar las conversaciones con el claro objeto de lograr una recapitulación de sus gobernantes para poder tomar, paulatinamente, influencias dentro del gobierno del Norte.

Por otro lado, existen posturas adversas que definen ésto como un avance en el objetivo de su proyecto para facilitar la transición al poder del hijo de Kim Jong-Il a quien pretende dejar como "heredero" atribuyendo al presidente Surcoreano una visión de que un clima de patriotismo caldeado por las cada vez más insostenibles tensiones con el Sur facilitaría la alineación del ejército y fortalecería su partido tras el proyecto.

Por otro lado y unida a la crisis irlandesa, ésto ha derivado en un nuevo descenso dentro de la bolsa internacional afectando gravemente a las potenciasi mplicadas en los territorios Coreanos. Frente al reciente fracaso de la cumbre del G-20 en Seul en la cual, a pesar de las críticas de la Unión Europea y China, Obama mantuvo un discurso a la defensiva en el que habló de unas muy posibles y próximas guerras comerciales y monetarias en un plano internacional motivadas por una devaluación del dolar, las tensiones entre China y EE.UU. se han intensificado y han arraigado ya en lo que parece un interés del gobierno de Washington por defender la decadencia de su hegemonía en la economía mundial ante el potencia desafío que supone para ellos el apogeo de nuevas potencias emergentes. 

Todo ésto, podría ser enmarcado dentro de una, entre comillas, discreta a la par que eficaz estrategia más dentro del juego "geo-político" de EE.UU. a quienes resulta más que funcional y benefactora la tensión regional en Corea pues contar con Corea del Sur como aliada al mismo tiempo que se intensifican las tensiones en sus relaciones con China de modo paralelo al mal rollo entre Corea del Norte y sus vecinxs del Sur, deriva evidentemente en un no-interés por el momento de EE.UU. en aliviar la tensión que al mismo tiempo que enfurece y desgasta al gobierno de Pyongyang, ofrece una cobertura para evitar que Corea del Sur pueda erigirse como una superpotencia más con intereses propios que puedan llegar a desbancar los dominios Estadounidenses al mismo tiempo que mantiene entretenida a China. 

¿De verdad os suena exagerado barajar la posibilidad de que EE.UU. esté usando la crisis mundial actual como un instrumento de presión para China?. ¡Una parábola excelente sr. Obama!.

A pesar de todo, EE.UU. se encuentra demasiado entretenido con su conflicto en Irak y Afganistán respondiendo a la avaricia de las grandes petroleras por los recursos allí presentes que son saqueados de modo cada vez más salvaje por el gobierno de EE.UU. como para implicarse ahora en otro conflicto bélico a gran escala. Éso lleva a la mayoría de las personalidades que estudian el posible bagaje derivado del conflicto a descartar por ahora, independientemente de su parcialidad con uno u otro bando, un conflicto violento. A pesar de que no se descarta que la tensión provoque nuevos choques que sí deriven en posicionamientos más violentos y radicales pro ambas partes, no se confía en una guerra puesto que los intereses de lxs principales beneficiadxs de ella (EE.UU.) están en juego y en un momento en el que su economía se cae literalmente a pedazos, son demasiado importantes como para jugárselos a una sóla bomb... digoo, carta.

De estallar el conflicto podríamos estar ante una de las más grandes guerras de los últimos 50 años, con armamento nuclear de última generación incluído, ¡casi nada!.