"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

sábado, 23 de octubre de 2010

Odrarek o el miedo a la memoria

Estos días, gracias a varixs conocidxs y amigxs estudiantes de bellas artes que realizaban un trabajo sobre él, he conocido la historia de Odradek, una criatura imaginaria que protagoniza el cuento "Las preocupaciones de un padre de familia", de Franz Kafka. 

Se trata de un ser que el narrador comenta como un carrete de hilo en forma de estrella que a pesar de parecer cubierto por un sólo hilo, se constituye en realidad de varios trozos de muchos hilos, cada uno con su color y unos más largos que otros que, anudados y enredados entre sí, conforman el cuerpo del ser sobrenatural. Cita así mismo, dos prolongaciones en sus extremos que le sirven a modo de patas con las que desplazarse. 

Lo describe como algo que mucha gente explica con la teoría de que en algún momento, llegó a poseer una estructura corpórea definida pero que en algún momento de la historia, se corrompió y por éso ahora no somos capaces de encontrar sentido a su estrambótica forma. No obstante, dicho ser, no muestra señal alguna de deterioro sino que más bien parece que con el tiempo, a pesar de ir adoptando una apariencia más absurda, no ha perdido, paradójicamente, su sentido. Pero muy pocxs pueden definir a Odrarek pues Odrarek no se deja atrapar fácilmente y evade todo contacto con lxs habitantes de las casas por las que pasa. 

Habita encima de los falsos techos, en los pasillos y el sótano según le convenga y a veces, desaparece una temporada para volver a aparecer poco después. Si tienes suerte y eres pillx, puedes encontrarlx observándote desde debajo de las escaleras y quizás hables con ellx. No le hagas preguntas que exijan respuestas complicadas, no olvides que es un pequeñín.

- ¿Cómo te llamas? - le pregunto
- Odrarek
- ¿Y dónde vives?
- Domicilio indeterminado - Me contesta y entre una risa semejante al característico sonido de las hojas caídas al ser mecidas por el viento, desaparece de la vista. 

Nadie lo ha descrito con claridad, porque nadie lo conoce a fondo. Es una malgama de hilos, hilos que, a pesar de pecar de absurda incongruencia encuentran la razón de su ser en su conjunto. Quizás le temas, quizás lx consideres una entidad amistosa o intentes en vano cazarlx para estudiarlx y poder comprenderlx (disipando de ese modo, tus miedos, generados ante la presencia de algo que desconoces, que no puedes categorizar). Lo cierto es que, de un modo u otro, no puedes evitar sentir que forma parte intrínseca de ti. La idea de que quizás llegue tu final antes que el suyo, despierta tu inquietud y no puedes evitar sentir algo que tal vez, como dice Kafka, podemos llamar dolor. Dolor ante la posibilidad de que el día de mañana, sean tus hijxs quienes contemplen sus hilos arrastrándose ante sus pies con ese sonido del recuerdo que hoy tanto te embriaga. 

Quizás Ordrarek es la memoria. Un sinfín de hilos, recuerdos que, aislados unos de otros, sólo constituyen vivencias desarraigadas de la vida que les da sentido pero que, juntos, no constituyen si no una historia que nadie, nadie salvo tú mismx, puedes comprender. Todxs pueden contar una vida pero sólo aquel/lla que la vive, podrá comprender y dar el valor que merecen a todos los sentimientos que sin duda evocarán los recuerdos, pensamientos, momentos y miradas que durante la misma se han recogido. También alguien lx definió como el miedo. Miedo a lo desconocido o quizás a aquello que conocemos pero que por haches o bés, no somos capaces de categorizar, de enmarcar dentro de nuestra realidad burocratizada donde todo tiene que tener un sentido o ser producto del caos y por tanto, origen de nuestros temores. Quizás es un símbolo de lxs desamparadxs, de aquellxs que sin tener nada, lo han perdido todo. Gente sin un lugar donde caerse muertxs, sin permiso siquiera para morir. Vagabundean en la nada intentando encontrar un sentido a su vida mientras, sentadxs en un banco del parque rodeado de palomas que se alimentan de las migajas de su felicidad, se ríe de las personas que todavía creen hoy en día, ilusas de ellas, que esta realidad posee algún tipo de base lógica. Eduardo Galeano les definió como los nadies, Ordrarek no es un nadie pero quizás sea su identidad, la identidad de lxs que no son o de lxs que por querer ser, han perdido su verdad.

En fin, te propongo que lx analices. Búscalx y lx encontrarás. Detrás de cada puerta, dentro de los armarios, entre las sábanas de tu cama o en las miradas de aquellxs que quieres y nunca, incluso contra tu voluntad, has sido capaz de olvidar. Ilusiones que van e hilos que vienen, te observa, riéndose de ti desde las sombras de tu inquietud por conocerte a tí mismx. 

Adjunto un video, realizado por una buena amiga en el marco de un trabajo sobre el relato de Kafka. Desde aquí agradecerle el habérmelo cedido para el artículo y mandarle un saludo pues su capacidad para interpretar y redibujar los contornos que encorsetan la realidad no se ve todos los días. ¡Artista!.


Saludos a todxs lxs que lejos de existir, buscais día a día el sentido al insomnio de la vida.