"A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente" Severino Di Giovanni.

miércoles, 18 de agosto de 2010

El convoy de lxs 927

Huyendo de una dictadura y una guerra perdidas. De una España sumida en el hambre y la represión, buscando otro horizonte para ellxs y sus familias, fueron a introducirse en la boca del lobo, la Francia ocupada por los nazis. Sin amparo, con el gobierno del general Franco renegando de ellxs, declarando en varias cartas a la embajada alemana en Francia que eran "indeseadxs comunistas" y que su mayor deseo era que "no volvieran a España" pasaron un tiempo recluídxs en varios campos de refugiadxs en Francia hasta que el gobierno de Franco acordó con la policía francesa y los nazis que aquellxs 927 refugiadxs españolxs debían ser enviadxs a un lugar del que nunca deberían volver a salir por su propio pie. Aquel día salió de la estación de Angouleme un convoy. Un tren de ganado que luego lxs judíxs de Europa harían tristemente famosos. ¿Su carga?, 927 prisionerxs, ¿destino?, Mauthausen, un campo de exterminio alemán ubicado en Austria, cerca del pueblo homónimo. Su final, indeterminado. No todxs cruzaron por aquella puerta que les recibía con un claro "Aquellxs que pasáis esta puerta, abandonad toda esperanza", en el viaje de vuelta y lxs que salieron, sólo lo hicieron en cuerpo. Nunca podrán borrar las imágenes de aquel lugar de sus mentes.

Ésta es su historia.

Parte 1


Parte 2


Parte 3


Parte 4


Parte 5


Parte 6